Camino despacio,
no porque tema avanzar,
sino porque aprendí
que el alma también necesita
entender cada paso.
He visto promesas
caer como hojas secas,
y aun así sigo creyendo
en la semilla
que se entierra con fe.
No soy perfecto,
soy intento,
soy error que aprende,
soy silencio que observa
y palabra que abraza.
Hay días en que el mundo pesa,
y otros en los que una risa
sostiene todo el cielo.
Ahí comprendo
que no estamos hechos para rendirnos.
Sigo,
con cicatrices que no me avergüenzan,
con sueños que no piden permiso,
con un corazón
que todavía elige sentir.
Porque vivir
no es llegar primero,
es llegar siendo uno mismo,
aunque duela,
aunque cueste,
aunque nadie aplauda.
Y mientras haya un mañana,
seguiré escribiendo mi nombre
en la esperanza.
-
Autor:
Daniii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de enero de 2026 a las 15:51
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., MISHA lg, Hernán J. Moreyra, JUSTO ALDÚ, Carlos Baldelomar, ElidethAbreu

Offline)
Comentarios1
bellas tus leta poeta
gracias por compartir
Hay días en que el mundo pesa,
y otros en los que una risa
sostiene todo el cielo.
Ahí comprendo
que no estamos hechos para rendirnos.
Sigo,
con cicatrices que no me avergüenzan,
con sueños que no piden permiso,
con un corazón
que todavía elige sentir.
besos besos
MISHA
lg
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.