Vivimos corriendo sin saber a dónde,
con relojes llenos y el alma en desorden.
Manos que deslizan verdades en vidrio,
ojos cansados de un mundo fingido.
Gritamos opiniones en plazas virtuales,
pero callamos cuando el dolor es real.
Nos duele más perder señal que un abrazo,
más no ser vistos que estar hechos pedazos.
La prisa es ley, la calma es pecado,
ser productivo vale más que estar sano.
Se aplaude el éxito que brilla y presume,
aunque por dentro la fe se consume.
Hablamos de cambios, de justicia y voz,
pero el miedo gobierna detrás del sermón.
Se vende esperanza en frases vacías,
mientras la empatía se queda en teoría.
Somos millones sintiéndonos solos,
rodeados de ruido, hambrientos de todo.
Queremos ser únicos, libres, distintos,
pero seguimos moldes casi idénticos.
-
Autor:
Samtii (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de enero de 2026 a las 19:54
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, ElidethAbreu

Offline)
Comentarios2
Yo diría que más que una sociedad en pausa lo es, está, en estado de parálisis total, diría más incluso: Estamos bajo un estado persistente de caquexia total, no reaccionamos sino todo lo contrario: nos volvemos cómplices arrastrando el miedo que nos descubre qué somos; lo somos porque en el fondo este miedo, diría que terror, no es en vano: Se sabe qué fuerza de maldad posee este Gobierno del Mal y es todo: tiene el poder de matar impunemente (Gaza, Malí, Ucrania, Sudán...) y lo tiene amparándose en algo que llaman, dicen, Justicia, ésta sí: en pausa.
Samtii, un mundo acelerado nos arrastra sin tiempo para pensar y respirar.
Preciosas letras.
Abrazos y gracias.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.