Algún día volaré sobre las nubes,
Y sentiré el viento bajo mi pecho;
Veré el mundo desde otro lecho,
Y el ansia antigua en calma se descubre.
Miraré hacia el pasado que concluye,
Veré los rostros fieles del trayecto;
Daré gracias al golpe y al afecto
Que hicieron de mi sombra, luz que fluye.
Veré gaviotas surcando el horizonte,
Cortando el sol con alas, pensativas;
Su vuelo es porvenir, llega sin prisas,
que en su blancura mi alma se remonte.
Contemplaré el horizonte compañero,
Cuando el sol se sepulte en luz de ocre;
Mis ojos beberán su fuego noble,
Cerrando el día en gesto verdadero.
Alzaré luego la vista a lo celeste,
Bóveda quieta guardante de secretos;
Broten estrellas como tiernos decretos,
Y mi alma acepte el orden que le reste.
Me tienda el cielo un tierno y amplio lazo,
como a mi padre un día, fue adelante;
Sus brazos me hallen, firmes y constantes,
Y al fin mi senda selle con su abrazo.
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Autor:
Carmina ex ore lupi (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de enero de 2026 a las 19:33
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 5

Offline)
Comentarios1
Increíble, me encantó tu ortografía; espero algún dia dominarla como tú.
Aparte tu poemas, me conmovió. Gracias por compartirlo.
Mucha satisfacción para mí que te conmuevan mis cuartetos, a veces escribo cuando tengo alguna inquietud o inspiración, y me encanta convertirlo a versos.
Saludos!
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