LATIDOS DEL TIEMPO
El año se despide y en mi pecho deja memoria,
un río de recuerdos entre la risa y la historia.
Camino por mi Cusco con el frío de la tarde,
y siento que la vida en cada instante me guarde.
Hubo días de alegría, hubo noches de quebranto,
pero siempre aprendí del amor y del encanto.
Mis hijos me enseñaron que el tiempo es un tesoro,
y que en cada abrazo hallamos lo más puro y sonoro.
Entre sombras y luces mi familia fue refugio,
sus voces, sus consejos, un cálido lujo.
Deseo que el nuevo año traiga paz a quienes amo,
y a quienes sufrieron, que el sol toque su llanto.
Que las calles de Cusco reciban mi esperanza,
que cada piedra guarde mi paso y mi danza.
Que los sueños que nacen en la aurora temprana,
se tornen realidad en la vida cotidiana.
Hoy levanto la mirada y dejo ir lo que duele,
aceptando que la vida a veces oscurece y duele.
Con gratitud abrazo lo que viene y lo que pasó,
porque en cada latido, la existencia me enseñó.
Que 2026 llegue con luz y nueva alegría,
con corazones abiertos y manos que guían.
Brindo por los recuerdos, por lo bueno y lo malo,
y por la vida que sigue, firme como un regalo.
Feliz año venidera.
© Corazón Bardo
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Autor:
CORAZÓN BARDO (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de enero de 2026 a las 01:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 4
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando

Offline)
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