Nace el niño sin saberlo,
en un mundo y en un siglo.
Simplemente nace,
con sexo predefinido,
en medio de un laberinto,
y ahí comienzan sus penas...
Abre sus ojos el niño
y ya tiene un nombre apropiado,
herencia de un bisabuelo,
que vivió en otro siglo,
y ahora vivir le toca,
sin saber por qué ha nacido.
Solo pasando el tiempo,
se descubre a sí mismo,
cuando su mente no concuerda,
con la imagen del espejo...
Pero ya es demasiado tarde
para salir del laberinto.
Son historias muy tristes
de tantas vidas perdidas,
por nacer equivocados,
donde nadie les quería...
Perdidos en el laberinto
nunca encontraron la salida.
Qué culpa tiene el nacido,
del sexo que le ha tocado,
del país en que ha vivido,
donde todo le es ajeno...
Obviamente la cigüeña,
se ha equivocado de nido...
Frank Calle (31/ dic/ 2025)
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Autor:
Frank Calle (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de diciembre de 2025 a las 04:46
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Paolo Sobredo

Offline)
Comentarios1
Muy fascinante poema, otra cosa... cuando un niño nace no es él a elegir su nombre, esto es más que real, y si le tocara un nombre bastante feo, donde en una escuela puede llegar a ser ofendido, será un drama por él.
Cordiales saludos desde Italia.
Muy Cierto, Paolo, gracias por su comentario.
Estamos en fin de año. Felicidades.
Frank
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