Ensayo: La Vida Friolenta
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
¿Es la vida friolenta?, pues, claro que sí. La vida comienza desde cero y es tan friolenta como el poder que tiene la vida en cuanto al dolor, sufrimiento y penas. La vida friolenta llega a ser como el dolor efímero, pero, muy trascendental cuando en el alma comienza a edificar su tormento. Si el ser humando nace, vive y luego se torna exasperada la vida y la forma de ver el reflejo en el espejo a su propio rostro en el mismo cielo. La vida es friolenta, pues, claro que sí, porque si fuera cálida no augura más calor que la misma felicidad en la vida, pero, en verdad que existe más tribulación, dolor y penas que felicidad.
¿Es la vida friolenta?, pues, claro que sí. Cuando en el embate de la vida se aflora la obligación y responsabilidad como el tormento de vivir con dolor aferrándote a la idea de ser un pasaje de ida y un boleto de ida, pero, sin un rico porvenir porque a la verdad que no se sabe a ciencia cierta qué nos depara la vida. Si sólo se siente el dolor, la pena y la condena fría y que nos abandona la vida cuando perecemos en la tribulación de la vida y es más el dolor que la vida misma.
¿Es la vida friolenta?, pues, claro que sí. Si la vida se aferra a la cruel muerte por vivir toda una vida, si al fin y al cabo, la muerte es lo que no espera por haber vivido toda una vida. La vida es friolenta, pues, claro que sí, cuando el dolor se aterra como horror sopesando la idea de creer en el alma y en el corazón como único pasaje de ida y de un boleto de ida y sin regresos, porque toda la vida es para vivir por morir al fin y al cabo. ¿Eres inmortal?, pues, claro que no. La vida comienza desde cero y termina en caducar tu tiempo, aunque el tiempo prosigue, la vida termina para tí.
¿Es la vida friolenta?, pues, claro que sí. Cuado la vida es fría, álgida y gélida como el combate a seguir desde que se encrudece el tiempo y la ira insospechada de toda una vida incierta cuando no sabes que vivir es morir, por haber terminado tu tiempo. Si la vida fuera cálida, feliz, y llena de felicidad todo sería de abundancia, prosperidad, salud y emociones buenas y gratas en saber discernir entre el bien o el mal tiempo. La vida es friolenta, claro que sí. Cuando arde el deseo en convertir a la razón en una locura inerte e inmóvil cuando la vida es friolenta como el pasaje de ida y el boleto de ida y sin esperar a que regrese la vida, pues, la vida es una como una es tu sola vida.
¿Es la vida friolenta?, pues, claro que sí. Porque si fuera cálida como el sol o como la gran felicidad estuvieras bajo el cobijo de un gran abrigo como tu misma piel que te abriga en el bien o en el mal tiempo. La vida es friolenta con el dolor y el sufrimiento que nos deja la vida, pues, el corazón sólo siente el frío inestable, indecoroso e insípido, cuando la vida comienza a vivir con demasiado ímpetu dejando forzada la vida en un sólo mal comienzo. La vida comienza a discernir en fulgores extraños cuando la verdad queda una cruel mentira cuando la vida es dolor y sin felicidad.
Ensayo: La Vida Futura
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
¡Oh, la vida futura! La vida futura no es más que una vida sin aún vivir, pero, si nos adentramos a la vida, ¿qué nos depara el futuro? ¿El futuro se puede saber en premonición y por vaticinio?, pues, yo creo que no se puede vivir así, pero, sí, lo que podemos hacer es vivir bien o mejor que antes porque si vives el presente será el vaticinio de un futuro. ¡Oh, la vida futura! ¿Quién sabe de nuestro futuro?, pues, que me lo diga ya.
La vida futura no se sabe, pero, sí, lo que podemos saber es que el destino depara la realidad, la fuerza para vivir y la esperanza por brindar una fuerza que hoy nos lanza a vivir mejor que antes o más bien que antes. La vida futura nadie la puede saber, sólo Dios, aunque existe una frase que me tiene en un hilo que dice así: "Pero de aquel día o de aquella hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre". Marcos 13:32. Aquí caigo en un dilema, porque si Dios es la Santísima Trinidad, ¿por qué dice San Marcos en el Evangelio ésta frase?
¡Oh, la vida futura! ¿Quién depara nuestro futuro? Si Dios, la vida o nuestro punto de partida por vivir una nueva vida, un nuevo destino o un nuevo camino a proseguir con la ayuda de Dios. No sé quién sabrá nuestro futuro si en el desatino no se sabe la fría verdad de nuestro futuro. ¿Cómo podemos salir de ese asombro de ir viviendo una vida, sin camino, sin destino, sin futuro y sin vida? ¡Oh, la vida futura! La vida futura se siente como un pasaje de ida y sin regreso cuando se aferra a la idea de convertir la vida futura en un vaticinio o premonición de la vida sin vida.
¡Oh, la vida futura! Nosotros podemos vivir, caminar, viviendo y alcanzando el destino frío o cálido de nuestros días cuando la vida se aferra a vivir mejor o más bien que antes. ¡Vive, vive, y morirás muy pronto! Tú vives porque ese es el fin de la vida. Nosotros tenemos que vivir para entonces morir en paz, pero, si vives y vives y nunca mueres serás un ente o ser inmortal como lo es Dios y eso tampoco es de buena lid, vivir y vivir sin morir ni descansar jamás. La vida pesa, no aguanta, si la vida es doble más te pesa en el alma y en el corazón.
¡Oh, la vida futura! Tú, ¡Vive, vive y morirás muy pronto! La vida no es corta sino que es larga como para poder vivir eternamente hasta poder morir en paz. Tú sigue viviendo a ver si morirás algún día. Nadie ha regresado de la muerte a la vida y nos ha dicho o expresado cómo murió. ¿Es verdad? Si nosotros podemos morir sin violencia, o sea, morir en paz como se vivió. La muerte merece morir en paz si se vive en paz. Acuérdate de morir en paz cuando hayas vivido en paz y haber dado paz al mundo, porque si no creo que morirás en garras de la violencia.
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Autor:
EMYZAG (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de diciembre de 2025 a las 00:04
- Categoría: Sin clasificar
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