MI PENSAMIENTO DE SOLEDAD
Sentado en el silencio, bajo un techo cansado de esperar, me abrazo las rodillas como quien intenta no desarmarse.
La soledad se sienta a mi lado sin pedir permiso, me habla de lo que fui, de lo que di, y de lo que no supieron cuidar.
El desamor pesa, no grita, se queda quieto en el pecho, como una pregunta sin respuesta, como un “¿por qué?” que nadie contesta:
Hubo amor, sí, lo hubo.
Lo di con las manos abiertas, con el alma sin cerraduras, y aun así me quedé vacío.
Mis días difíciles me enseñaron que bajar los brazos no siempre es rendirse, a veces es descansar del golpe, respirar hondo, juntar fuerzas en silencio.
Miro al frente, aunque duela, porque incluso sentado en el piso, rodeado de ruinas y recuerdos, sigo de pie por dentro.
Y aunque hoy me sienta solo, sé que este hombre pensativo todavía cree en el amor, aunque le haya roto el corazón.
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Autor:
Quinteros Fabian (
Offline) - Publicado: 29 de diciembre de 2025 a las 20:50
- Categoría: Triste
- Lecturas: 32
- Usuarios favoritos de este poema: 🌱🌷 MariPD, racsonando, benchy43, alicia perez hernandez, William Contraponto, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ

Offline)
Comentarios1
El texto despliega una prosa íntima y contenida donde la soledad no es grito, sino presencia que acompaña y dialoga. La voz reflexiona desde la quietud del cansancio, convirtiendo el desamor en aprendizaje y no en derrota, y haciendo del silencio un espacio de reconstrucción interior. Hay una dignidad serena en reconocer la herida sin renunciar a la esperanza: caer no implica desaparecer, y descansar no es rendirse. El cierre reafirma una fe obstinada en el amor, lo que otorga al conjunto una hondura humana y honesta, donde la fragilidad convive con una firme voluntad de seguir creyendo.
Saludos y que pases un feliz año.
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