Soy Licenciado en Lengua y Literatura, en aras de futuro y amistad.
Presentado por Poemas del Alma
Metaliteratura
Cuando es profeta el amor,
felicidad me remedia
y al leer, tragicomedia,
mi fortuna es pundonor,
pero si llega el dolor
al mirar tan cruel final;
el personaje real,
por su pudor y su suerte,
vence a la vida, la muerte
y todo, se vuelve a escribir,
porque la historia es morir
sin saber qué lo separa.
El que narra lo coteja
y al lector, inmóvil deja
con la duda que creara.
¿Qué pretende el escritor
al hacer un desenlace
donde el protagonista hace
de la historia, lo mejor?
Y luego, sin más candor,
lo que le espera es amargo,
el vivir un ruin letargo
de la vida, lo peor.
Y aquel, que espera el detalle
para ver el resultado,
queda, de pronto, traumado,
como perro por el valle.
Pues, la cosas que se traban,
al lector mudo dejó,
porque al fin, nunca se dio
lo que todos esperaban.
Samuel Dixon
-
Autor:
Samuel Dixon (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de diciembre de 2025 a las 17:29
- Comentario del autor sobre el poema: El lector se hace añicos al observar una historia tan compleja, realizada al margen de la verdad. El autor, se complace en intrigar al lector, para que este busque la forma de crear su propia versión de acuerdo a lo leído. Y, en este entramado, se da la interacción autor-lector; qué me dice y qué yo le respondo. Pues, buscamos al fondo, sea abismo o pundonor.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 121
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, William Contraponto, racsonando, Javier Julián Enríquez, alicia perez hernandez, Salvador Santoyo Sánchez, JacNogales, Rafael Escobar, ElidethAbreu, Carlos Baldelomar, Una voz, Anton C. Faya, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, Freddy Kalvo, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, MISHA lg, JoseAn100, Lucía gómez, Poesía Herética, Mael Lorens, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios2
Hola Samuel, bueno, aquí reflexionas con lucidez sobre el acto de narrar y sus trampas, convirtiendo la literatura en un espejo inquietante de la vida misma. El juego entre autor, lector y personaje revela la crueldad deliberada del desenlace como un gesto de honestidad artística, no de complacencia. La frustración del lector —ese “perro por el valle”— es parte esencial del sentido: la historia no consuela, sacude. Así, la metaliteratura aquí no explica, sino que hiere con elegancia, recordándonos que leer también es aceptar la incertidumbre y el desamparo del final no prometido.
Saludos
buena pregunta que se hace...
interesantes tus letras poeta
gracias por compartir
¿Qué pretende el escritor
al hacer un desenlace
donde el protagonista hace
de la historia, lo mejor?
Y luego, sin más candor,
lo que le espera es amargo,
el vivir un ruin letargo
besos besos
MISHA
lg
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