El desierto esperará
Paciente a que la
Selva vuelva,
Quizás no habrán humanos
Para verla, para de
Nuevo
Ocuparla, pero si fuera
El caso vivirán
Con la memoria heredada
De sus antepasados,
Los que destruyeron
Su hábitat.
La belleza mezclada con la brutalidad y la maldad humana es algo muy extraño.
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 26 de diciembre de 2025 a las 20:25
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 38
- Usuarios favoritos de este poema: Javier Julián Enríquez, El Hombre de la Rosa, WandaAngel, MISHA lg, EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z., William Contraponto

Offline)
Comentarios4
Muchas gracias, Nkonek, por este reflexivo poema, en el que se puede vislumbrar cómo el desierto, en una espera estoica, anticipa el retorno de la selva, la fragilidad del mundo y la esperanza inherente en su capacidad de recuperación. Así, esta expectativa, guiada por la paciencia, invita a una reflexión profunda sobre la temporalidad y la resiliencia de la naturaleza. La posibilidad, pues, de que la presencia humana no sea testigo de este renacimiento introduce una dimensión de trascendencia, donde la memoria ancestral, grabada en la tierra, perpetúa la historia de aquellos que, paradójicamente, destruyeron el hábitat. Por lo que se plantea una reflexión sobre la intervención humana y una celebración de la capacidad de la naturaleza para regenerarse. En este sentido, la contraposición entre el desierto y la selva podría interpretarse como una representación simbólica de la dualidad entre la destrucción y la renovación, así como entre la aridez y la exuberancia. Desde esta perspectiva, la memoria, como elemento fundamental, desempeña un papel crucial al actuar como un legado que trasciende las generaciones, toda vez que sirve como un recordatorio constante de las consecuencias de nuestras acciones y de la importancia de preservar el equilibrio ecológico.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio y con mis más sinceros deseos de paz, solidaridad, amor, salud y prosperidad para el Año Nuevo 2026
Usted lo ha expuesto muy bien y de manera concisa y exacta: el desierto espera a que la selva vuelva lo cual es un estado de regeneración de la Naturaleza, no del hombre y que es el que crea y provoca desierto matando lugares de vida. Mi poema fue inspirado tras ver la película "El oro verde" en la cual lo que se denuncia es la desaparición de las selvas naturales de Indonesia para el cultivo de Palmeras de las cuales sacar el aceite de palma introducido en cientos y cientos de productos, algunos, bastante, de alimentación con las consiguientes enfermedades, algunas mortales. Para estos sangrantes negocios económicos, y criminales, han destruido selvas y espacios naturales que harán que los desiertos, en un futuro, optarán por la espera del resurgir de sus espacios.
Gracias por su opinión y también mis sinceros deseos de paz, salud y mejores tiempos en el futuro. Gracias
Son tantas la etapas evolutivas del hombre caminado por estepas, tundras y ciudades de piedra, que un vuelco más: ya no es extraordinario.
La evolución "per se" se encarga de ir renovando las caras y paisajes del planeta.
Muy difícil es entender que el hombre, desde el punto de vista anatomofisiológico es solo un conjunto de células, que en su unión va creando tejidos, los que a su vez forman aparatos y sistemas, hasta crear un ser humano, con genes heredados, donde triunfa el odio, el rencor y la falta de amor al projimo y al planeta.
Nuestra corta visión de lo que debiera ser un planeta, nos lleva a caer en lo que tú, atinadamente expresas en tus letras.
El hombre, sólo se sabotea, sólo se destruye.
No hay más.
Saludos escritor Nkonek.
en espera de un mejor 2026
Sí, son tantas las etapas y tramos del Hombre sobre la Tierra, tantas y de tantas maneras, que casi se diría que ya no son evolutivas sino todo lo contrario: destructivas; en mi interior percibo que casi, y sin casi, estamos ante la puerta del penúltimo paso hacia la destrucción total de la humanidad tal como hasta ahora la hemos conocido, o hemos creído que la conocemos, no será una cuestión ni de unos pocos años ni de una desaparición de la humanidad pero sí de otro ciclo humano que nos hará desaparecer tal como hoy somos, como pensamos y sentimos.
Por evolución tal como nos han hecho, y nos hacen ver, de la sociedad humana, yo entiendo que ésta no existe a pesar de los avances científicos y en otros campos, que los han habido, y son notables; pero esta "Evolución" ¿hacia dónde va, cómo se ha aplicado viendo los efectos en el Planeta, en la Humanidad? Nosotros, los humanos, sólo somos un eslabón más en el conjunto del Planeta, insignificante y a la vez el más nocivo, peligroso y destructor: ¿Qué hemos hechos y seguimos haciendo sobre la Tierra que estamos destruyendo? ¿Qué lugar ocupamos en y entre la Naturaleza?, llegado a este pensamiento me acuerdo y me remito a unas palabras que leí de un científico japonés en tiempo de la pandemia: "probablemente el ser humano es un virus llegado, o traído, a la Tierra desde algún punto de otra galaxia y, evidentemente, nocivo" Personalmente me aferro a la idea, diría que la certeza, de que, como escuché en París a finales de los 70 a un antropólogo: " Antes de que acabe el actual siglo XXI la inmensa mayoría de la población humana volverá a las cuevas", aún y así habrán castas dominantes y, probablemente, el Desierto seguirá esperando.
Te agradezco amigo Salvador tu certera opinión, gracias.
"probablemente el ser humano es un virus llegado, o traído, a la Tierra desde algún punto de otra galaxia y, evidentemente, nocivo"
Créeme Manuel, que eso, yo, ya lo había pensado.
Y no está nada alejado de la realidad.
Saludos Nkonek.
Por cierto, que significa tu pseudónimo,v como se pronuncia?
👋🏼👋🏼👋🏼😴😴😴
Amigo Nkonek,
Entiendo tu visión desencantada del mundo y del lugar que hemos ocupado en él. En tu poema no percibo ira, sino una lucidez cansada, casi geológica, que observa el paso humano como algo transitorio frente a la paciencia de la naturaleza. El desierto que espera a la selva no acusa: permanece, y en esa permanencia se vuelve más elocuente que cualquier denuncia.
Me toca especialmente la idea de una memoria heredada que no salva, sino que recuerda el daño. Ahí tu voz se vuelve íntima, no moralista: no juzgas al ser humano, lo miras desde la distancia que da el desencanto. La belleza y la brutalidad conviviendo no aparecen como contradicción, sino como una verdad incómoda que hemos normalizado.
Es un texto sobrio, honesto, que no busca esperanza forzada. Agradezco esa fidelidad a tu mirada: incluso el pesimismo, cuando nace de la conciencia, también es una forma de verdad.
Gracias por compartir tus ideas.
Como acostumbro, un abrazo sincero.
-LOURDES
Poetas somos
El mundo, o quizás más bien debería decir esta sociedad, es heredera de un desencanto global que, al igual que el Desierto frente ala Naturaleza espera un cambio que no veremos, no la actual ni las próximas generaciones. Aún así y dentro de este desencanto hay lagunas para la esperanza, las hay porque lejos de creer que el Ser humano es inteligente digo que somos tan tontos y analfabetos, tanto en lo emocional como en lo cultural, que no tenemos capacidad de destrucción total sino, si acaso, sólo parcial aunque suficiente para un margen de destrucción evidente como estamos viendo.
Lo has expuesto con mucha claridad: No es ira ni rabia lo que denuncia una parte de la Humanidad, es cansancio, hastío, impotencia antes unos hecho que no podemos superar, que nos sobrepasa: destruimos lo que sabemos que nos va a destruir, y lo hará dado que la Naturaleza es la única fuerza a la que no podremos y sabremos enfrentarnos sin destruirnos a nosotros mismos: De hecho es la fuerza constructiva y a la vez más destructiva que la controlado y manejado a la Humanidad a su antojos, de hecho está aquí desde 20 millones de años antes la aparición del Hombre en la Tierra. La Belleza mezclada con la brutalidad y la maldad humana es algo extraño de nosotros mismos frente a la Naturaleza a la que no conocemos y por tanto la combatimos con el único afán de autodestrucción.
Otro abrazo con deseos fuertes de poder atrapar la Esperanza.
los primeros depredadores , somos los seres humanos poeta
interesantes tus letras
gracias por compartir
besos besos
MISHA
lg
Gracias, Misha. Todas las pruebas lo demuestran, despues es una cuestión de interpretación de cada cual, de pareceres. Gracias por tu opinión.
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