El sionismo se cagó en la (Navidad) humanidad 

Alexander Elías

 

Disculpen, familia y amigos, 

disculpen que este año no celebre 

con ustedes las fiestas de la navidad,

simplemente no puedo celebrar nada 

mientras en oriente asesinan niños

como en los viejos tiempos,

aún hoy, siguen matando inocentes 

como en los malos días de Herodes,

como en el buen tiempo de Abraham.

Hoy Palestina no es un pesebre,

Gaza es un laboratorio de muerte, 

y medio mundo observa, callado,

ahora que vienen por suramérica, 

quieren petróleo y recursos naturales,

les vale madres la justicia y la gente, 

la verdad y las democracias,

por eso no hay nada que celebrar 

en estas penosas navidades negras. 

 

Alexander Elías2025 

#noapoyoelgenocidio

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Comentarios +

Comentarios3

  • Nkonek Almanorri

    Y yo pregunto ¿ Quién, quiénes, sostienen hoy ese sionismo?

  • JUSTO ALDÚ

    El planteamiento expone una idea central que merece ser tratada con cuidado y precisión: la violencia extrema no es un fenómeno aislado ni exclusivo de un pueblo o una época, sino una constante trágica de la historia humana. Al situar el genocidio de Gaza —condenable en sí mismo— dentro de una larga cadena de conflictos, el texto invita a reflexionar sobre las raíces estructurales, políticas, religiosas y geopolíticas que perpetúan la guerra, más allá de lecturas simplistas o emocionales.

    La enumeración de episodios históricos —desde las guerras mundiales hasta Ruanda, pasando por América Latina, Asia y Europa— refuerza la idea de que la humanidad ha fallado reiteradamente en aprender de su propio horror. No se trata de justificar ningún crimen, sino de advertir que la violencia se repite cuando se normaliza, se hereda o se instrumentaliza como respuesta.

    El texto también sugiere, de forma implícita, que la memoria histórica es indispensable: olvidar o fragmentar los hechos conduce a repetirlos. La paz no fracasa por azar, sino por decisiones acumuladas, silencios cómplices y narrativas que reducen tragedias complejas a bandos absolutos. En ese sentido, la reflexión apunta a una verdad incómoda pero necesaria: mientras la humanidad no asuma su responsabilidad ética colectiva, la historia seguirá escribiéndose con sangre, independientemente del nombre del territorio o de la época.

    Desde esta óptica, te comprendo, las navidades han sido negras, pero desde hace mucho tiempo. Sin embargo, debemos sembrar en la futura generación la esperanza para que estos hechos no se repitan o disminuyan al menos. Enseñarles a los niños el verdadero significado de la Natividad.

    Saludos

  • Salvador Santoyo Sánchez

    El NO celebrar, es ser complice de la maldad.
    Lo digo con el respeto que me mereces como escritor de este espacio.

    LA NAVIDAD SE CENTRA EN EL NACIMIENTO DEL NIÑO DIOS.
    En la esperanza de un renacer de vida en todos los aspectos.

    El mundo está convulsionado, PRESISAMENTE POR OLVIDAR CELEBRAR
    ESTE HECHO.
    Respeto tu opinión, pero es necesario exponer el otro lado de la moneda.

    Saludos sinceros Alexander Elias



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