Cansancio

Arubi

 

Matamos a Dios

Y en vanagloria por décimas de segundo, todo fué dicha y compasión.

 

Que ridículo.

 

Pensarlo y matizarlo, cuantiosos los equipos de la vida.

 

Inenumerables aquellos que se precipitan.

 

Esos energúmenos llorando por la alineación, criticando vuestra propia insatisfacción.

 

Citando versos abstractos, subyugando sus propios prontuarios.

 

Y que decir de los nuestros

Seres satisfechos en su propio veneno.

 

Que urgan en la herida sin buscar el arreglo, que mienten y espabilan creyendo no ser tercos.

 

Y qué pensar de los más atentos

Quienes con su lucidez dicen ser los más enfermos.

 

Seres impuros llenos de lamentos.

 

Vida que traes muerte, y una elegía encandecente.

 

Lloramos hoy por quienes

En su apego parten por sus seres.

 

Alzamos la voz queriendo ser vistos, incomunicados en nuestro propio esoterismo.

 

Quizá aquel viejo diga la verdad

 

Y

 

Dios pueda volver

 

Tras matarlo

 

Una vez más.

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Comentarios +

Comentarios1

  • Anduriña

    Buenas noches, Arubi. Me impresionan la intensidad de tus versos, su sinceridad y los profundos sentimientos que expresas, en este y en los otros.
    No pienses que la vida de los que van de 'sobrados' es mejor que la tuya, solo son buenos actores. Respecto a lo que escribes en tu perfil de que no eres una buena persona, a lo mejor te asombrarías de lo que son otros que van de 'buenos'.
    Y respecto a que Dios pueda volver después de matarlo, él siempre ha estado, está y estará, por suerte eso no depende del ser humano.
    Ánimo en la lucha, pienso que hay muchas cosas valiosas en ti. Perdón por ser un poco personal.
    Un afectuoso saludo.



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