No estoy del todo aquí
ni me he ido del todo.
Camino con un pie en la carne
y otro en el misterio.
Escucho a los vivos
hablar del mañana
y a los ausentes
susurrarme que no hay prisa.
Esta orilla pesa:
nombre, cuerpo, memoria.
La otra no exige nada,
solo verdad.
He visto el miedo
disfrazado de certezas
y la fe
convertida en jaula.
Por eso no corro.
Aprendí que el puente
no se cruza huyendo
sino comprendiendo.
Amar es quedarse
sin encadenarse.
Morir es partir
sin desaparecer.
Entre dos orillas
aprendo el lenguaje del silencio,
ese que no promete cielos
pero calma.
No soy despedida
ni llegada.
Soy tránsito consciente,
presente que se sabe eterno
aunque se rompa.
Y cuando llegue el momento
no pediré señales:
reconoceré la luz
porque ya la he sentido
aquí.
Antonio Portillo Spinola
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Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 15 de diciembre de 2025 a las 05:34
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema es umbral, no metáfora. No consuela: prepara. Hace de la muerte un acto íntimo y de la vida, una responsabilidad sagrada.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 51
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Menesteo, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Eduardo Rolon, EmilianoDR, alicia perez hernandez, Nelaery, Jaime Correa, William Contraponto
- En colecciones: ANTONIO PORTILLO SPINOLA.

Offline)
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