Silencios que revelan, almas que despiertan y una oscuridad que gobierna más allá de toda luz
Autor: Darío Daniel Lugo
Tu mirada se deshace en sombras,
como un cielo herido por tormentas antiguas.
Faros velados por neblinas que no permiten a la luz
ser admirada más allá de su propio aliento.
Voces mudas caminan a tu lado:
no hablan, pero en sus silencios revelan
lo que la verdad jamás se atreve a pronunciar.
Figuras negras se reflejan en los espejos del tiempo,
errantes, incapaces de trascender el límite
de aquello que alguna vez fueron.
Aun así, abres puertas que creías selladas,
como quien intenta dejar de ser esencia
para convertirse en un alma que respira por sí misma,
sin permiso, sin forma, sin dueño.
¿Y qué buscas, viajero de lo inasible,
si ya sabes que ninguna respuesta
sobrevive al contacto con la oscuridad?
Porque, ¿qué es el trigo sino un valle sin final,
donde la noche se corona a sí misma
como la única majestad posible?
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Autor:
Dario Daniel Lugo (
Offline) - Publicado: 11 de diciembre de 2025 a las 18:00
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema no ofrece certezas ni pretende descifrar lo que no debe ser descifrado. Habla desde la penumbra, desde miradas veladas y silencios que no buscan revelar, sino acompañar al lector hacia sus propios bordes. Las imágenes se desplazan entre lo visible y lo oculto, dejando preguntas suspendidas que no reclaman respuesta. Aquí, la luz no se enfrenta a la oscuridad: simplemente se reconoce limitada ante ella. Cada línea abre una grieta, no un significado. Cada sombra invita, pero no guía. Queda en el lector decidir qué ve, qué escucha y qué calla en este recorrido de profundidad incierta.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 45
- Usuarios favoritos de este poema: ElidethAbreu, racsonando, Jose de amercal, Mauro Enrique Lopez Z., Edgar Fernández, JUAN Kant, Celeste Acosta, Anival Gomez, Marcos Ferrar, Eduardo Franqulin, Dant Neni, Alivia Gorden, Elizaver Esrñrecyer, Maecoarteinez, Edtebam Ligotl, Matirn Goeman, Beatriz Gome, Juan Recalde, Rafael Altamirano, Sofia Benitez, Ester Dos santos, Elisabeth Maldonado

Offline)
Comentarios1
Celebro tu obra como quien celebra el amanecer: con asombro, gratitud y silencio reverente. Has tejido belleza con hilo de luz, y tu poema respira como un corazón antiguo. Felicitaciones por esta pieza que ya vive por sí misma.
Gracias por la lectura.
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