Mi viejo perro Trotsky

Antonio_cuello

Hoy recuerdo a mi viejo perro Trotsky,

echado en el solar sin poder levantarse,

la vejez de los perros le llegó de repente,

sin previo aviso, a mi viejo perro Trotsky

 

Solíamos jugar persiguiendo a las torcazas,

él era un cachorro, yo, un adolescente

Nunca pudimos alcanzarlas pero lo intentábamos,,

después de todo, así era mejor... no moría nadie

 

Después, el otoño le llegó a mi viejo perro Trotsky

y su vista se nubló mirando las distancias sin recorrer

Tenía que alimentarlo como cuando estaba cachorro,

él me agradecía, lamiendo mi mano tristemente

 

Cuánto me duele haberte maltratado, mi viejo perro Trotsky,

cuando él estaba cachorro y yo era un adolescente

Ese golpe, de golpe me ha quedado,

en mi memoria como una vieja herida

 

No sé si los perros van al cielo,

pero allá quiero encontrarte, mi viejo perro Trotsky

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Comentarios3

  • JUSTO ALDÚ

    Tu elegía a Trotsky tiene esa verdad que solo brota cuando el amor se mezcla con la pérdida: una mirada hacia atrás que acaricia y, a la vez, duele. Entiendo perfectamente lo que expresas; sentí algo muy parecido cuando murió mi perro Atila, que me acompañó por más de una década. Esa mezcla de ternura, culpa antigua y gratitud pura queda tatuada en uno, como si el animal —con su silencio y su fidelidad— siguiera ocupando un rincón del alma. Tu poema recoge ese viaje completo: la infancia compartida, el deterioro inevitable, la despedida sin respuestas y el deseo de un reencuentro que calme lo que en vida no pudimos reparar del todo. Es un texto que honra al compañero, pero también al niño que fuiste y que aún busca redención.

    Saludos

    • Antonio_cuello

      Siempre tienes la buena costumbre de describir mejor que yo mis escritos
      Agradezco mucho tu intervención en mis letras y la valoro sobremanera
      Saludos y un abrazo grande, mi estimado Justo

    • ElidethAbreu

      Antonio querido, tranquilo, los perros tienen su propio cielo.
      Peder una mascota en perder un amigo y miembro de la familia.
      Lo siento.
      Recibe mis abrazos.

      • Antonio_cuello

        Mi apreciada Elideth, agradezco tu presencia en este sitio
        Te resarzo triplicados tus abrazos, mi querida amiga
        Envío con mi saludo, una rosa para ti

      • Ramón Bonachí

        En la lvida tenemos cosas a la que no le damos mucha importancia y cuando las perdemos nos damos cuentas del valor que tenian, Una elegía que se entiende muy bien si como yo se tienen peluditos en casa a mi se me fueron unos cuantos y tus versos me son familiares, abrazos.

        • Antonio_cuello

          Gracias, mi estimado poeta... mi vereda se alegra por la presencia de gentes de tu talante
          Aprecio de verdad, tu comentario y me complace que compartamos la afinidad por estos tiernos animalitos
          Saludos y un abrazo grande, mi estimado Ramón



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