El Último Refugio de lo Real
William Contraponto
Cuando el límite decide surgir,
la verdad se dispone a ocupar.
No hay fábula capaz de impedir
el peso de lo que quiere hablar.
Al desgarrarse el sueño del despertar,
la materia del mundo aparece.
Allí se revela un lugar para anclar:
el último refugio que no se desvanece.
A medida que los dogmas ceden y caen,
lo incierto de lo concreto domina.
Un destello dispuesto a doler
quiebra la certeza que se afina.
Cuando el límite decide surgir,
la verdad se dispone a ocupar.
No hay fábula capaz de impedir
el peso de lo que quiere hablar.
Vivir no es vuelo sin dirección,
sino un descanso en plena jornada.
Hay base bajo cualquier delirio,
incluso en noche desordenada.
Si las ilusiones caen al final,
que cedan sin gloria ni señal.
Porque es allí donde la vida halla, al fin,
el último refugio de lo real.
Cuando el límite decide surgir,
la verdad se dispone a ocupar.
No hay fábula capaz de impedir
el peso de lo que quiere hablar.
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Autor:
William Contraponto (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de diciembre de 2025 a las 04:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 94
- Usuarios favoritos de este poema: Fabio de Cabrales, Tommy Duque, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., Llaneza, Poesía Herética, racsonando, Anduriña, Carlos Baldelomar, La Hechicera de las Letras, Nelaery, Alosno, alicia perez hernandez, Tito Rod, El Hombre de la Rosa, Alma Eterna, Javier Julián Enríquez, JUSTO ALDÚ, Mario Rodolfo Poblete Brezzo., Mª Pilar Luna Calvo, Haz Ámbar, 🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮, Mael Lorens, Poemas de Pepita Fernández, angel perez

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Comentarios2
Lo que tu poema intenta decir es que la verdad y lo real aparecen cuando los límites de la ilusión se rompen; que, incluso en la caída de dogmas, en la desorganización de la existencia, hay un refugio donde lo auténtico se sostiene. Se percibe el anhelo de algo estable en medio de lo incierto, un lugar donde uno puede anclar su mirada y respirar.
Pero déjame decirlo con la franqueza de quien conoce lo que busca: el texto habla de verdad, sí, pero aún la mira desde la distancia. Repites el estribillo como si el hecho de decirlo varias veces lo hiciera más cierto, la realidad que quieres capturar queda flotando.
El mensaje existe y es potente: la vida exige un refugio para lo real, y solo quien lo encuentra puede sostenerse. Pero tu forma de decir aún no logra que lo experimentemos como tú lo percibes. La intención es clara, el corazón está presente, pero la presencia tangible de lo que hablas, de lo que sientes, necesita hacerse palpable.
La Hechicera de las Letras
.
Gracias por tu lectura y por el tiempo dedicado al comentario.
Buena interpretación, está muy claro que lo es.
No estoy muy de acuerdo, porqué no tienes claridad sobre los sucesos, motivos o simplemente escenas imaginadas por inspiración que dan vida a este poema. Por supuesto que yo tampoco tengo claridad ya que es el derecho que reserva el autor para si mismo.
Me tomé la libertad de contestar en mi opinión personal sobre el poema, simplemente porqué tú, Hechicera de las Letras, eres una autoridad poética en el sitio y la mayoría de los usuarios dan por certeza tus publicaciones y comentarios, los que cómo todo en la vida no son absolutos, ni tú, ni yo, ni nadie.
Gran abrazo, poeta.
Gracias a ambos por la lectura atenta y por compartir sus impresiones. Valoro el tiempo dedicado a comentar.
Un abrazo.
William Contraponto
Mario: La intención sobre las motivaciones del autor es un privilegio que solo él posee. La claridad sobre el texto, en cambio, es lo que importa y está al alcance de cualquiera que sepa leer sin temblar. Hablo de lo que está escrito, no de las escenas privadas que alguien pudo imaginar para llegar allí. Eso pertenece al escritor, no al poema.
El poema dice, con todas sus vueltas, que la realidad termina imponiéndose, aunque uno se aferre a historias bonitas, dogmas manoseados o fantasías que ya no sostienen nada. La realidad es terca, pesada, casi grosera: no pide permiso, no negocia, no se conmueve. Cuando las ilusiones se desmoronan y los cuentos pierden brillo, lo que queda al fondo —eso que siempre estuvo ahí, aunque no quisieras verlo— aparece y toma su lugar.
El autor habla de ese choque: lo inventado se rompe y lo real, con su aspereza y su verdad incómoda, te obliga a mirarlo de frente. Solo observo, señalo con la precisión que corresponde y sigo.
La Hechicera de las Letras.
Entiendo muy bien el poema, Hechicera de las Letras.
Debí explicarme mejor.
Aquí hay un mundo de posibilidades y alternativas o probabilidades.
Lo del estribillo identifica una situación concreta.
Pero no una generalidad.
Tiene que existir alguien con la misma apreciación sobre la vida en general, pero totalmente opuesto a lo de Willian.
Con las mismas inquietudes y certezas, pero lo viven de otra forma y finalmente reciben una realidad no soñada ni deseada, pero inmensamente liberadora y feliz incluso.
Yo en lo personal no cierro la puerta a otra realidad concreta. Tiene que existir alguien que supere una realidad tan semejante, categórica y drástica, que al parecer nos iguala en lo que pensamos y sabemos que hay que vivir o asumir.
La verdad que no es grata, tal realidad.
Yo soy un soñador romántico y muy lúcido en cuanto a la vida y las realidades. Todos quemamos etapas en la vida.
No todos las quemamos de la misma forma y algunos serán inmunes a realidades tan similares y tan iguales para casi todos.
Quizás quién ni sueña vivir historias bonitas, sin darse cuenta comienza a vivirlas y sigue así como algo característico en su vida.
Tiene que existir alguien así sin duda alguna.
En cuanto al autor, por supuesto que tienes razón, lo que está escrito pertenece al escritor.
El poema no.
Sus letras si, su autoría.
Pero la potestad es de quién lo lee y da una interpretación factible o no al contenido.
Y en eso estamos.
¿La realidad es ficción?
o ¿La ficción es realidad?
Yo no estoy en desacuerdo, sólo no doy por absoluto el mensaje como vivencia de todos.
Hay gente que ni sueña historias bonitas ni tiene a que aferrarse y en un momento que no soñó nadie, comienza a vivir una historia bonita y sigue viviéndola, por lo mismo, no se aferra a ella y asume lo que vive sin querer más ni menos.
Lo disfruta simplemente.
Por tanto no siendo la realidad para todos.
Estoy en desacuerdo con necesidades que no todos viven, porque no les preocupa.
No esperan nada, no se preguntan porqué. tratan de vivir bien y en lo posible que otros vivan bien, sin hacer de otros la realidad personal.
Este es un tema muy recurrente en los psiquiatras.
Me llevo mejor con los psicólogos y de ahí no pasa.
Y muy agradecido con tu respuesta, Hechicera de las Letras y la moderación de William, que es un 7 cómo poeta, sin duda en mí opinión personal.
Abrazo.
Gracias por tu comentario y por la claridad con que expresas tu punto de vista.
Un saludo.
Preciado y bien escrito tu hermoso poema estimado poeta y amigo William Contraponto
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Gracias, Críspulo. Aprecio tu mensaje y tu presencia por aquí.
Un saludo desde Brasil.
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