Rueca persistente
Molino eterno del devenir
Ojos entreabiertos
observan el
letargo del ensueño de la víspera
El ulular del viento camina al mañana
Voces, esas que se arropan
tiritantes
Van quedando atrás
Anidando la angustia entre manos
al pecho
Afán incierto
Suspiro quebradizo
Se filtra entre las paredes el silencio
¿Dónde van los deseos,
los recuerdos, las palabras?
Las certezas de ayer
Se deshojan en el limbo
Estela intangible de jazmín
suave aroma mortecino
Pabellón de crisálida petrificado
Memoria capturada en gotas
que escurre entre grietas
Polvo mohoso, que se adueña de mis articulaciones
Nostalgia del porvenir
Lluvia de luz
que hornea el mañana
Resbala una chispa liquida
sobre las corolas
Brillo tenue
transita las dunas
Elevan anclas los navíos
de pies descalzos
Heridos por la arena celeste
Tristeza bajo el brazo,
el reloj muerde mi espalda
Esperanza en el paladar
El reflejo del incendio del siguiente día
tal vez calcine mis deseos
pero es mi refugio bajo la lluvia
¿Dónde irán las garzas que revolotean sobre de mí?
Tal vez se queden a limpiar mis huesos
Sin embargo,
allí hay una
Veta de sueños
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Autor:
Orestes León (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de diciembre de 2025 a las 02:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., 🌱🌷 MariPD

Offline)
Comentarios1
Hermoso y genial tu poema estimado poeta y amigo Orestes
Abrazos de críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Me da mucho gusto te haya gustado, te envio un fuerte abrazo hasta la puerta de tu casa, un gusto.
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