Te beso y beso, y siento que ningún beso me supo igual,
Te toco y toco, y creo que nunca supe tocar,
Te miro, admiro, remiro y en un momentillo te vuelvo a mirar,
Porque, aunque en mi bolsillo no tengo capillo,
Me caigo en el huequillo de tu cama al dormir porque me empujas,
¡Ay Diosito, ay Diosito!, siento que me derrito cuando me empiezas a hablar,
Me desespero, me debilito, me enfermo y habilito la idea de que no estarás,
Porque respiro de tus pulmones el aire que tu suspiras,
Y en tu noche ausente, mi corazón ya percibe que no estas, librándome de un buen descansar,
Yo pensé que esto no me volvería a pasar,
Pero de tanto soñarlo, aquí estas.
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Autor:
Tu novia eterna (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 3 de diciembre de 2025 a las 13:34
- Categoría: Amor
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética, Alosno, Carlos Baldelomar, Mauro Enrique Lopez Z., Jose de amercal, alicia perez hernandez, EmilianoDR

Offline)
Comentarios1
Mira que te mira, sin parar de mirar y mira para arriba a ver si volverá.
Saludos cordiales.
José Ares
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