Mamá, no te vayas.
No me dejes sola en esta casa
que ya cruje como un barco que se hunde.
Desde que tú empezaste a irte en silencio,
las paredes repiten tu nombre
y el viento abre las puertas
como si todavía te buscara.
Aún recuerdo lo que dijiste,
aquella frase que cayó sobre mí como un golpe:
“No quiero que estés tan cerca de mí,
porque luego me acostumbraré.”
Y yo, que solo quería tu abrazo,
aprendí a no acercarme,
a caminar despacio para no molestarte,
a respirar bajito para no dolerte.
Mi papá ya no sabe cómo sostenernos.
Lloró ayer, mamá.
Lloró como si se le quebrara la vida en las manos,
como si tu ausencia fuera una grieta
que atraviesa todo lo que tocamos.
Y yo lo vi intentando ser fuerte,
pero hasta su voz temblaba
cuando dijo que te extraña.
Aún escucho tu sentencia:
“Si encuentro a alguien, me quedaré allá…
será mejor que me olvides.”
Y yo, que no sé olvidar a nadie,
intenté seguir viviendo
mientras la familia se desmoronaba
como un castillo hecho de polvo.
Por favor, mamá, quédate.
No te pido perfección,
ni amor limpio,
ni palabras bonitas.
Solo quédate un momento más,
aunque sea desde lejos,
aunque sea sin mirarme.
Quédate, mamá.
No por mí,
sino para que este mundo
no termine de caerse
sobre mis manos.
-
Autor:
Noelia Beteta (
Offline) - Publicado: 29 de noviembre de 2025 a las 01:22
- Categoría: familia
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: benchy43, Alma Eterna, alicia perez hernandez, El Hombre de la Rosa, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, Maxi Aristarán

Offline)
Comentarios3
Que profundo y dolorosas palabras hacia aquella madre...
El pequeño no pide amor limpio ni perfección, solo presencia.
Aún así.. valiente padre que se queda a amar y proteger.. gracias por compartirlo con nosotros..
Hola Noelia, mucho valor para los momentos en que la vida la sentimos muy dura, muy injusta, como que Dios que siempre esta para ayudarnos, de pronto se olvidara de uno. Pero todos estos son momentos, que el tiempo al final coloca todo en su justa dimensión y la vida sigue.
Saludos desde México.
Hola Noelia, mucho valor para los momentos en que la vida la sentimos muy dura, muy injusta, como que Dios que siempre esta para ayudarnos, de pronto se olvidara de uno. Pero todos estos son momentos, que el tiempo al final coloca todo en su justa dimensión y la vida sigue.
Saludos desde México.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.