Libre no soy, poner a tono mi testosterona tememos. Molesto estoy siempre, siempre que reconozco que no puedo tenerte, siempre que me descubro atado a tu besos. Llega tarde mi regalo, llega hermoso cual tú entre ellas la más bella. Por el gesto, el cuidado y todo queda olvidado. Mil perdones te has ganado. Mil nuevas pasiones que retener, no detener mi ilusión es lo que haré. Te alcanzaré, pero si no llego, es que no quedó nada de mi para hacerlo. Quedó en los días mi cuerpo fragmentado. Erosionado por una guerra de todos los gritos en batalla silenciosa. Tragando todas esas ideas, la luz de mi sol, agua de mi sed, caricia al duro bregar. Así, sin saber quién serás, eres mi aire para respirar. Una inhalación profunda de mar, limpia como lluvia dónde te he de besar. Sin prisa, dejando mojar los cuerpos de frío, conducirán la electricidad que nos mueve cada noche la máquina de amar. Porque su principio ya fue dibujado, porque su función es darnos vida. No sabrás de cada tuerca o tornillo, ni un electrodo encontrarás. Notarás un fervor acrecentado cada vez más depurado. Amarte hasta el final en tus ganas de mi, que de ti no reduciré jamás. Esa luz de tus ojos plantada junto a la higuera, mis brazos igual te acogerán por cada latido que reste sentirás.
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Autor:
Justo Barreda (
Offline) - Publicado: 28 de noviembre de 2025 a las 22:20
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 2

Offline)
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