DESPECHO III (Tiempo de despechos)

JUSTO ALDÚ



DESPECHO III (Tiempo de despechos)

"El corazón se hizo para romperse" Oscar Wilde.

Y despierta el orgullo lastimado,

no como fiera ciega que arremete,

sino un guardián que al fin se compromete

a no volver a un puerto envenenado.

 

La madurez, con paso sosegado,

tiende su lumbre allí donde oscurece;

enseña a ver que el duelo, aunque nos pese,

forja con manos firmes lo ganado.

 

Y es la experiencia, brújula curtida,

quien dicta ahora el rumbo de mi intento:

no más perder la paz por lo perdido.

 

Así este antiguo ardor cobra salida:

ya no arde en rabia, arde en entendimiento;

ya no es despecho, es camino aprendido.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2025

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Comentarios +

Comentarios15

  • Jose de amercal

    Muy buen poema maestro

    • JUSTO ALDÚ

      Agradecido José con tu visita, saludo y comentario.

      Saludos

    • Lualpri

      Hola Justo...

      Al leerte recordé algo que solía decir mi abuela:

      LA EXPERIENCIA ES LA MADRE DE LA CIENCIA, CUANTO MÁS SE GASTA, MÁS SE TIENE!

      Agradecido por tus letras, amigo.
      Un abrazo.

      • JUSTO ALDÚ

        Muchas gracias Luis por siempre acompañarme en mis letras.
        Cómo sabían los viejos ah?
        Bendito tu que podías entenderle. Yo nunca le entendí a mi abuela paterna. Hablaba en "patuá" una mezcla de francés, inglés y lenguas africanas. Era originaria de Martinica, lo que sí le entendí era "la correa" 😂cuando me portaba mal.

        Saludos

      • Carlos Baldelomar

        Uh va bien la serie mi estimado.
        Y ya va siendo viernes 😅.
        Saludos y un gusto pasar leyendote

        • JUSTO ALDÚ

          Gracias Carlos, por ahí le vamos.
          Que venga el viernes a ver con qué sale la musa. Siempre me sorprende.

          Saludos

        • Freddy Kalvo

          Los despechos son tan crueles
          y tan duros como el viento
          que golpea los laureles
          sin pudor ni sentimiento...

          Un abrazo fraterno mi apreciado JUSTO ALDÚ.

          • JUSTO ALDÚ

            Buenos versos como respuesta me das Freddy. Claro que es duro, hay que aprender a sobreponerse.

            Gracias por tu visita, lectura y comentario

            Saludos

          • Nelaery

            El despecho viene de haber perdido algo. Tal vez nos hicimos la idea de que esa persona estaría siempre con nosotros.
            Pero la vida tiene caminos diferentes y, entonces, puede que esa persona siga una senda diferente a la nuestra.
            Eso puede generarnos confisión, pero es mejor que cada uno siga su vida. Será una experiencia más provechosa a la larga.
            Saludos, Justo.

            • JUSTO ALDÚ

              Si Nelaery, lo que he visto algunos piensan que todo es eterno y cuando descubren que no es así, sufren esas decepciones. Lo bonito es sobreponerse, aceptar lo que no podemos cambiar y seguir la vida. Cuesta, pero hay que tomarlo como experiencia para fortalecer la identidad tal como dices.
              Gracias por tu visita, lectura y comentario,

              Saludos

              • Nelaery

                Así es la vida.
                Saludos.

              • Javier Julián Enríquez

                Muchas gracias, amigo JUSTO, por este extraordinario soneto, en el que se puede apreciar, con su evocación del «orgullo lastimado» y la transformación del ardor en entendimiento, nos invita a una profunda reflexión filosófica. Así, la voz poética, en su tránsito de la «fiera ciega» al «guardián comprometido», sugiere una evolución del ser, un abandono de la reacción instintiva en favor de una postura reflexiva y consciente. De este modo, la «madurez, con paso sosegado», se presenta como un faro que ilumina el camino durante los momentos difíciles, que transforma las pérdidas en oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal. En este contexto, la «brújula curtida» de la experiencia, que guía el rumbo del «intento», parece simbolizar la sabiduría adquirida, la capacidad de discernir y evitar los errores del pasado. Por ende, el poema alcanza su esplendor en la elevación del sentimiento: el ardor, anteriormente destructivo, se transforma en comprensión, y el despecho cede ante la senda aprendida. Considerando esto, el poema celebra la capacidad humana de trascender el sufrimiento, de convertir la adversidad en crecimiento y de hallar en la experiencia la guía para una existencia más plena y consciente.
                Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

                • JUSTO ALDÚ

                  Recibo tus palabras como quien abre una ventana después de la lluvia: entra luz, entra aire, entra ese calor humano que solo nace de una lectura atenta y sentida. Tu reflexión eleva el poema más allá de sus propios latidos y lo envuelve en un manto de filosofía viva, de esa que no se aprende en libros sino en cicatrices que ya saben hablar solas.
                  Tu lectura le hace honor al poema; lo amplifica, lo devuelve a mí con un brillo nuevo, como si lo hubieras pulido con la sabiduría de tu propia experiencia.
                  Gracias por tanta hondura, por tu generosidad y por ese abrazo que llega cálido incluso entre silencios.
                  Recíbelo de vuelta, grande y sincero,
                  con todo mi afecto y gratitud.

                  JUSTO

                • LOURDES TARRATS

                  Justo,
                  ¡Que claridad admirable! esa que solo llega después de haber atravesado la tormenta. Y sí, al final el tiempo —con su lenta sabiduría— va borrando las aristas más filosas del dolor, dejando solo lo necesario para seguir caminando.
                  Lo que no nos quebró termina volviéndose columna: una fuerza nueva, más serena, más nuestra.
                  El orgullo herido convertido en un guardián lúcido, es conmovedor, al igual que el duelo en un maestro silencioso. Así se crece: no desde el rencor, sino desde ese entendimiento que aparece cuando por fin aceptamos lo vivido.
                  Hermosos versos; madura su mirada, firme su verdad.
                  Como siempre, amigo de letras,
                  Un abrazo y mucho cariño,
                  —LOURDES

                  • JUSTO ALDÚ

                    Querida Lourdes,
                    qué abrazo de luz el que dejan tus palabras. Se sienten como esas brisas que llegan después de la tormenta, cuando el mundo aún huele a tierra mojada y uno descubre que sigue vivo, que sigue en pie, aunque un poco distinto, un poco más humano.

                    Leerte es reconocer que el dolor —ese viejo artesano implacable— también talla fortaleza, y que el tiempo, con su paciencia milenaria, pule lo que parecía irreparable. Qué verdad tan honda dices: lo que no nos rompe, nos estructura por dentro.

                    Gracias por este mirar cálido, por la delicadeza con que sostienes mis versos y mi nombre. Tus líneas no solo acompañan: iluminan.

                    Te envío, con gratitud sincera, un abrazo de esos que todavía resuenan cuando cae la noche.

                    Saludos y a Marc también.

                    • LOURDES TARRATS

                      Gracias. Marc te manda saludos también. Me pregunto el otro día -cual era el plato típico de Panama-
                      Yo no cocino- le respondí. Búscate en el Internet. NO, mejor le preguntas a Justo, pues quiero cocinar algo del país, pero típico.
                      ...Cuando tengas tiempo...
                      Un fuerte abrazo.

                      • JUSTO ALDÚ

                        Es el sancocho, pero se cocina de todo. Te envié un MD con las instrucciones.
                        Te cuento, mi padre me enseñó a cocinar de muy joven para que jamás pasara trabajo. Hoy día mi esposa o mi hija (la que vive conmigo) cocinan, excepto en navidad y año nuevo. Esos días cocino yo. Menos la ensalada. jeje -lo más fácil-- Antes teníamos una joven que hacía todo porque mi hija estaba chica, pero se nos casó, era como una hija más. Por ahi viene de vez en cuando a visitar a los viejos. 😂😂 Me alegro cada vez que la veo. Mientras trabajó conmigo le pagué sus estudios y sacó un grado técnico.

                        No te quito más tiempo. Saludos.

                        • LOURDES TARRATS

                          Que generoso eres. Nosotros hemos educado a varios también. Es la vida. Hay que hacer una diferencia...

                        • Violeta

                          Te sigo . sigo tu ruta. y va muy bien. saludos más.

                          • JUSTO ALDÚ

                            Gracias Violeta, vamos por el tres...

                            Saludos amiga.

                          • MISHA lg

                            El tiempo poeta el mejor remedio para el despecho

                            gracias por compartir

                            La madurez, con paso sosegado,
                            tiende su lumbre allí donde oscurece;
                            enseña a ver que el duelo, aunque nos pese,
                            forja con manos firmes lo ganado.


                            besos besos
                            MISHA
                            lg

                            • JUSTO ALDÚ

                              Gracias MISHA por tu visita, lectura y comentario. Si, hay que darle tiempo al tiempo.

                              Saludos

                            • Silvana Ibáñez

                              Con el tiempo los despechos van cambiando de color, sabor y forma. Me identifico con este, aprendizajes...
                              Hermosos los tiempos de despecho.

                              • JUSTO ALDÚ

                                Es lo que me dicta la musa Silvana.
                                Gracias por tu visita, lectura y comentario.

                                Saludos.

                              • Rafael Escobar

                                Decía mi abuelo que las puñaladas en el amor eran los primeros rasguños que la vida ofrecía al ser humano; y que nuestra respuesta a tan dolorosa experiencia era ignorar la herida y cubrirla con el manto del olvido; porque de lo contrario sería la sombra que jamás dejaría florecer otra flor de la ilusión. Mis felicitaciones a tus letras llegan acompañadas de mi fraternal abrazo y mi leal aprecio a tu gentil.amistad.

                                • JUSTO ALDÚ

                                  Asi es Rafael, son las primeras estocadas, aunque algunos las reciben con más años encima.
                                  La respuesta que te dió fue la correcta.

                                  Gracias amigo por tu visita y comentario,

                                  Saludos

                                • El Hombre de la Rosa

                                  Precioso y preciado tu genial poema estimado poeta y amigo Panameño Justo Aldú
                                  Recibe un abrazo de Críspulo Desde España
                                  El Hombre de la Rosa

                                  • JUSTO ALDÚ

                                    Muchas gracias viejo amigo por tu visita, lectura y comentario.

                                    Recibe un saludo desde Panamá.

                                    JUSTO

                                  • David Arthur

                                    ....Así este antiguo ardor cobra salida:

                                    ya no arde en rabia, arde en entendimiento;

                                    ya no es despecho, es camino aprendido.....

                                    Sentido soneto acerca del despecho Justo,
                                    y buen fin de tu trilogía.

                                    Un abrazo amigo poeta
                                    David

                                    • JUSTO ALDÚ

                                      Si, muchas gracias David. Alguna idea que colaboró una compañera del foro y listo.

                                      Gracias por tu visita y comentario.

                                      Saludos

                                    • ElidethAbreu

                                      Querido Justo, muchas gracias por este verdadero ejercicio de madurez poética y elegancia reflexiva. Destaca la manera en que el autor transforma el dolor y la experiencia en aprendizaje: el duelo no se convierte en furia, sino en luz que guía y fortalece. La estructura es impecable, con rima coherente y un ritmo fluido que acompaña la progresión del pensamiento: desde el orgullo lastimado hasta la reconciliación con lo vivido.

                                      Me impresiona especialmente cómo cada cuarteto y terceto funciona como una lección condensada, haciendo que la rabia se transmute en entendimiento. La metáfora de la experiencia como “brújula curtida” es potente y elegante, dando profundidad y universalidad al mensaje. Es un poema que no solo se lee, sino que se siente, porque refleja la transición del dolor hacia la sabiduría de manera noble y serena.

                                      Recibe mis afectos y enhorabuena.

                                      • JUSTO ALDÚ

                                        Muchas gracias por tu comentario. Aqui te menciono ya que me diste una idea. Palabras que buscaba.

                                        Saludos.

                                        • ElidethAbreu

                                          Gracias por mencionarme como un aporte, ha sido una idea a la que has dado una forma grandiosa.
                                          Abrazos.

                                        • Andiuz

                                          Lo ideal, amigo Justo, es que se tenga un control total del cuerpo y de los sentimientos, pero eso es lo ideal, tener equilibrio, tener serenidad. Ahora bien, la realidad ya las comentado. Lógicamente, aplaudo el mensaje de tu soneto. Un gusto leerte. Saludos cordiales, poeta, y buen finde.

                                          • JUSTO ALDÚ

                                            Hola mi estimado.
                                            Amigo, esa sentencia que proclama el “control total” de cuerpo y sentimientos suena a faro perfecto en una costa de niebla… pero el mar humano no obedece tan fácil. Es sencillo porque la experiencia misma la contradice: el despecho no es una máquina con interruptor, sino un animal antiguo que muerde, respira y empuja desde dentro.

                                            Sentirlo no es falla, es tránsito. No siempre se doma en silencio; a veces hay que dejar que la tormenta cruja para que luego ceda. Pretender dominio absoluto es como exigirle al vendaval que sople en línea recta: noble en el ideal, impracticable en la vida.

                                            La serenidad, sí, es un norte. Pero el camino hacia ella suele pasar por charcos, grietas y desbordes. Y lo humano no es la perfección del control, sino la dignidad de sobrevivir a lo que nos sacude.

                                            Como siempre te doy las gracias por tu lectura y comentario.

                                            Saludos



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