Ay polvoriento camino
te recorro sólo un rato
y te siento divertido
empolvando mis zapatos.
La luna tiene un espejo
donde se mira la cara
lo utiliza en cada invierno
cuando destella en el agua.
Puentecito de colores
veo que entre cielo y tierra
muestras esos resplandores
después que la lluvia llega.
Hay un barco en la pecera
navegando a ningún sitio
así yo, de igual manera
muchos barquitos he visto.
Ya no sé dónde ni cómo
en el río o en el mar
al soldadito de plomo
puedo enseñarlo a nadar.
El viento huele a las flores
de algún jardín florecido
y mis zapatos señores
huelen a viejos caminos.
Alejandro J. Díaz Valero
Maracaibo, Venezuela
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Autor:
Diaz Valero Alejandro José (
Offline) - Publicado: 27 de noviembre de 2025 a las 08:38
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 27
- Usuarios favoritos de este poema: Ysabel Gonzalez, JUSTO ALDÚ, Anduriña, Jose de amercal, Mauro Enrique Lopez Z., Carlos Baldelomar, ElidethAbreu

Offline)
Comentarios2
Respira una inocencia antigua, esa que mezcla juego y asombro con el fino polvo de los caminos vividos. Cada imagen —la luna mirándose en su espejo de invierno, el puentecito encendido tras la lluvia, el barco que navega sin rumbo— construye un mundo donde lo cotidiano se vuelve prodigio y la melancolía toma forma de infancia recuperada.
Saludos
Un abrazo estimado amigo. Pues sí, esas estrofa de cuatro versos octosílabos que llaman coplas, es mucho.mas que eso, es esa creatividad metafórica que se regodea en mente de quién escribe para crear imágenes en la fe quienes leen. Gracias por tu valioso comentario.
El viento huele a las flores
de algún jardín florecido
y mis zapatos señores
huelen a viejos caminos.
Excelente. Saludos poeta Zaid
Somos caminantes de los caminos de la poesía compañero. En el equipaje llevamos el aroma de esas flores silvestres que suelen bordear los caminos. Fraterno saludo para ti.
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