DESPECHO II (Temporada de despechos)

JUSTO ALDÚ

De tu silencio brota un frío extraño,

un filo azul que corta en pleno vuelo

las aves que soñé bajo tu cielo,

dejando en mí el temblor del desengaño.

 

Es un reloj de sombra y desarraigo,

tic tac de abismo herido en mi desvelo;

un viento gris que azota mi deshielo,

marcando en mí su pacto con el daño.

 

Pero entre ruinas algo se levanta:

una señal dormida en mis costillas,

un fuego tímido que se rehúsa.

 

Quizá el despecho, cuando más quebranta,

deja una piel más firme en las orillas

y un corazón que vuelve, ya no acusa.

 

JUSTO ALDÚ © Derechos reservados 2025

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Comentarios13

  • Lualpri

    Gracias por tus letras, estimado amigo Justo.

    Ten un buen día.

    • JUSTO ALDÚ

      Buenos días Luis. Aqui regresando del paseo matutino del perro.
      Muchas gracias por tu visita y comentario.

      Saludos

    • LOURDES TARRATS

      Justo,
      Tu poema —es una precisión admirable entre la herida y la revelación. El silencio —convertido aquí en filo, en clima, en sentencia— no es simple ausencia, sino un agente activo que modifica el paisaje interior, que corta, fractura y redefine. Esa personificación del mutismo como “frío extraño” y “reloj de sombra” crea una atmósfera donde el desengaño no es solo emocional, sino casi metafísico.
      La transición hacia la segunda mitad es especialmente poderosa: entre los restos que deja el desencanto surge no una épica, sino una resistencia íntima, “una señal dormida en mis costillas”. Es un hallazgo profundo: la fuerza no aparece con estridencias, sino como un resplandor tímido, casi involuntario, que se rehúsa a extinguirse.
      El cierre contiene una inteligencia notable: el despecho, lejos de ser un final, actúa como un crisol. Lo que quebranta también depura; lo que lastima también redefine. Y lo que vuelve —ese corazón que ya no acusa— regresa con una ética más honda, con una firmeza nacida del umbral mismo del daño.
      Un poema de hondura madura, donde la melancolía se transforma en conocimiento.
      Un abrazo y cariño,
      —LOURDES

      • JUSTO ALDÚ

        Gracias por tus palabras, Lourdes.
        Te las recibo con sincero aprecio y con la gratitud de quien siente que ha sido leído de verdad. Tu análisis muestra una atención fina a los matices del texto, a esa manera en que el silencio se convierte en presencia y en cómo lo aparentemente frágil puede transformarse en una forma de resistencia interior. Es valioso que notes esa transición, porque justamente ahí intenté dejar claro que la fuerza no siempre nace del ímpetu, sino del proceso silencioso en el que uno reorganiza lo que queda después del golpe.

        También agradezco que señales el sentido del final. Para mí, entender que el daño puede reconfigurar sin destruir es esencial; es una manera de darle un lugar a lo vivido sin someterse a ello. Que lo hayas captado con tanta claridad es un regalo.

        Gracias nuevamente por la lectura atenta y respetuosa.
        Un abrazo con el mismo aprecio.

      • Carlos Baldelomar

        Muy buena esta serie..estaremos al pendiente de los demás.
        Saludos mi estimado

        • JUSTO ALDÚ

          Gracias Carlos, esperemos a ver qué me dicta la musa. jeje.

          Saludos

        • Javier Julián Enríquez

          Muchas gracias, amigo JUSTO, por este bello soneto, en el que se puede vislumbrar cómo, mediante la evocación de una sensación de «frío extraño» y un «desengaño» persistente, insta al lector a una reflexión sobre la naturaleza del dolor y la resiliencia, sobre la transformación del sufrimiento en crecimiento personal. A este respecto, el silencio, que se manifiesta como una fuente de ese frío, se erige como un espacio de introspección en el que se manifiestan de manera patente tanto la pérdida como la desilusión. No obstante, en medio de la desolación, emerge una «señal dormida», un «fuego tímido» que simboliza la capacidad humana de sobreponerse a la adversidad. Por ende, el despecho, paradójicamente, se convierte en un catalizador de fortaleza, toda vez que deja una «piel más firme» y un corazón que, liberado de la acusación, encuentra la paz en la aceptación del devenir.
          Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio

          • JUSTO ALDÚ

            Javier Julián, agradezco profundamente tu lectura atenta y generosa, esa mirada que sabe hallar en los pliegues del poema el temblor íntimo del “frío extraño” y la cicatriz luminosa del desengaño. Has tendido un puente entre dolor y renacimiento, mostrando cómo incluso el silencio —ese viejo alquimista— convierte la pérdida en aprendizaje y la herida en un territorio fértil.

            Me honra que descubras en esos versos la “señal dormida”, ese rescoldo que, lejos de extinguirse, se transforma en brasa de vida nueva. A veces el despecho no es ruina, sino umbral: endurece la piel, sí, pero también despeja el alma de cargas ajenas y nos devuelve al pulso auténtico de lo que somos.

            Gracias por tu lectura tan noble y por el abrazo que envías en cada palabra.
            Recíbelo de vuelta, fuerte, sincero y con todo mi aprecio.

          • MISHA lg

            muy tristes tus letras poeta
            pero son bellas , gracias por compartir

            Es un reloj de sombra y desarraigo,
            tic tac de abismo herido en mi desvelo;
            un viento gris que azota mi deshielo,
            marcando en mí su pacto con el daño.

            besos besos
            MISHA
            lg

            • JUSTO ALDÚ

              Es porque es una serie de despechos.
              Gracias por tu visita, lectura y comentario.

              Saludos.

            • Silvana Ibáñez

              Estos despechos están dando que hablar!!
              Bellos...

              • JUSTO ALDÚ

                Si verdad? Despechos bien despechados 😂Veremos que más me trae la musa, a lo mejor la dejó el muso y se siente despechada... jejeje.

                Gracias por leer y comentar.

                Saludos

                • Silvana Ibáñez

                  Despechada por despecho... jajajaj
                  se viene otro...

                • ElidethAbreu

                  Querido Justo, tu serie va tomando matices que me encantan y dejando asomar la esperanza.
                  Considero que el despecho es una herida que no sangra hacia fuera, sino hacia dentro. Es el eco altivo de un orgullo lastimado, la sombra que deja el amor cuando se retira sin cerrar la puerta. En su fulgor amargo, el despecho intenta erigirse en fuerza, pero no es más que un fogonazo de dignidad dolida, un intento del alma por recordarse a sí misma que merece más de lo que recibió.

                  Sin embargo, cuando se contempla desde lo alto, el despecho revela su verdadero rostro: no es grandeza, sino tránsito; no es fin, sino umbral. Porque ninguna pasión nacida del rencor permanece pura, y toda alma que asciende aprende que el despecho es un fuego que ilumina solo por un instante antes de extinguirse. Lo que queda después, si uno es valiente, es la serenidad de haber sobrevivido a su propio orgullo y encontrado en la caída una forma más alta de comprender el amor.
                  Recibe mis abrazos, afectos y congratulaciones por tu trabajo y la manera de presentarlo.

                  • JUSTO ALDÚ

                    Era lo que buscaba \"orgullo lastimado\", si, tomaré estas palabras de tu respuesta a ver qué sale. Y en relación a tu comentario, pues si, es una serie que trata de sacar o extraer lo relacionado al despecho, quizá no sea tan difícil meterse en la mente de un despechado. Muchos hemos tenido cuando jóvenes esos tránsitos y no hay duda. Otros \"mayorcitos\" es normal el sentimiento de no ser correspondido. Yo pienso que podemos agregarle a tu comentario \"falta de madurez\", pero así es la vida, sigue existiendo el despecho. e
                    En efecto, el despecho es un resplandor breve —una hoguera que arde para recordarnos lo que valemos, pero que no fue hecha para sostener la noche—. Y cuando se extingue, queda el suelo fértil donde nace una comprensión más amplia del amor, ese entendimiento que no exige, que no acusa, que simplemente reconoce lo vivido como una estación del espíritu.

                    Gracias por tu visita y comentario

                    Saludos amiga.

                    • ElidethAbreu

                      Querido Justo, me alegra poner un granito de arena a tu trabajo.
                      Abrazos

                    • Nelaery

                      El despecho es la reacción natural contra algo que nos ha herido profundamente.
                      Nos hace sentir rabia, dolor, impotencia...
                      Pero, si lo canalizamos de forma positiva, también nos hace más fuertes para poder sobrellevar los fracasos y sanar las heridas.
                      Muchas gracias por compartir este pensamiento, Justo.
                      Saludos.

                      • JUSTO ALDÚ

                        Siii, no sé cuál de los comentarios aporta más y realmente lo agradezco. Me has dado tu punto de vista muy objetivo y real.
                        Eso que dices sobre el canalizar es efectivo para sobrellevar el impacto y claro, nos hace más fuertes, es la experiencia.

                        Gracias a ti Nelaery por leerme y comentar.

                        Saludos

                        • Nelaery

                          Saludos.

                        • Freddy Kalvo

                          Los despechos son mortales
                          una especie de tortura
                          que se vuelven tan fatales
                          cuando pierdes la cordura.

                          Un abrazo fraterno mi apreciado amigo JUSTO ALDÚ.

                          • JUSTO ALDÚ

                            Gracias Freddy por emitir tu comentario de forma poética. Muy acertado por cierto. Hay que canalizar el despecho. Algunos no lo pueden sobrellevar y toman una acción sin pensar.

                            Saludos

                          • Rafael Escobar

                            Tu poema es una exquisita mezcla de un Requiescat in pace por un amor perdido con un Angelus de esperanza por la llegada de una nueva ilusión. Mi fraterno abrazo lleva grande admiración a tu versar y mi leal aprecio a tu noble amistad.

                            • JUSTO ALDÚ

                              Con delicadeza y hondura, tus palabras abrazan esa lectura tan lúcida del poema. Agradezco profundamente tu mirada, que sabe escuchar la música entre líneas y hallar en la despedida un eco de renacer. Recibo tu abrazo con igual afecto y gratitud, celebrando esa complicidad que solo la poesía permite.

                              Saludos

                            • El Hombre de la Rosa

                              Hermoso y preciado tu genial poema estimado poeta y fiel amigo Panameño Justo Aldú
                              Recobe un abrazo de Críspulo desde España
                              El Hombre de la Rosa

                              • JUSTO ALDÚ

                                Muchas gracias Críspulo por tu lectura y comentario.

                                Saludos

                              • David Arthur

                                ....Quizá el despecho, cuando más quebranta,

                                deja una piel más firme en las orillas

                                y un corazón que vuelve, ya no acusa.......

                                Un buen soneto de despecho que quizá tenga un fin positivo Justo.

                                Un abrazo de amistad poeta
                                David

                                • JUSTO ALDÚ

                                  Por supuesto que tiene un fin positivo. Este forma parte de una serie.

                                  Gracias por tu lectura y comentario

                                  Saludos

                                • Violeta

                                  Como si esta de moda escribir sobre el despecho y el desamor , he escrito mi amigo una seria de este estilo por un reto que me hizo una amiga y creo que escribi mas de 40 poemas.... Pero al fina duele y una se pregunta porque existe el desamor... Sigo tu ruta del desamor o despecho como tu lo llamas. Saludos cordiales

                                  • JUSTO ALDÚ

                                    Si, es toda una cantera de la cual se puden sacar muchos poemas. Creo que el desamor existe porque existe el amor.

                                    Gracias por seguirme Violeta amiga.

                                    Saludos.



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