Te espero hijo mío como si fueras un tesoro,
Te espero querubín como si fueras de oro,
Pronto llegará quien, de luz, llenará mi vida,
Te imagino mi pequeño rozagante y fresco,
Lindo, con ojos esmeralda y boquita de grana,
Me muero por las ganas de tenerte conmigo,
Abrazarte con dulzura y llenarte de besos,
Acurrucarte en mis brazos con caricias y amor,
Para ser en tu vida, más que tu padre, un pastor,
Sabes hijo, regalo de Dios, que no te faltará nada.
Que tu llanto será mi llanto, tu risa, mi risa,
y se desde ya, mi nene, me llenarás de vida,
de alegría, de fuerzas, para poder criarte.
Vida mía y anhelo mío, te espero con ansia,
Con gran expectación,
porque más que una melodía,
serás una canción.
Santieli 14-09-2010
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Autor:
Santieli (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de noviembre de 2025 a las 20:00
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema lo escribí a mi hijo aún en el vientre de su madre, hoy tiene 15 años y su madre partió de este mundo hacen 5.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios2
Genial y hermoso tu preciado versar de hoy estimado poeta y amigo Santiago Elias
Rwecibe un abrazo de Críspulo desde España
El Hombre den la Rosa
Gracias por la tu comentario
Gracias por tu comentario
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