TRONCOS SIN VIDA
No amargará tu hiel, en mi boca
ni la carne que has cedido a tu verdugo
entre troncos de cortezas, sin memoria
no han de ver mis ojos pena o gloria
de los cortes, las heridas por el yugo.
Entre estiércol resecado por el tiempo
y las manos de alfarero temblorosas,
los botijos en tu horno retorcieron
ese barro que amasaste con deshonras
y el olor, al perfume de tu cuello.
Y me mientes, y levantas las cortezas
de los troncos que olvidaron estar verdes
y entre huesos de caricias, se retuercen,
por la mano de la vida que los secan
porque viven de mentiras, y no sienten.
Aunque el tiempo no me diera de tus manos
el calor que tanto ansiaba, el tenerte
destrocé cortezas viejas de tu árbol
de ese tronco, que por vida dio la muerte
convirtiendo nuestro amor, en algo inerte.
Y retoño como el árbol que es talado
entre golpes de las hachas sin medida
y en mi carne dolorida, sabia sangro
entre troncos que olvidaron tener vida
y cortezas de un amor, que se ha acabado.
TE LLAMÉ..
¿Dónde estás cariño mío?
que mi voz se queda el aire
dónde fuiste, que al buscarte
solo encontré mi delirio.
Te llamé, entre silencios
lo hice callado y a gritos
¿ dónde estabas amor mío?
si busqué por encontrarte.
Si te quiero, si no olvido
y tu ausencia de mi ser
forma esa parte,
que a pesar de tu distancia..
sigo vivo.
Tanto te quise.. tanto decirlo
que olvide entre mis llantos ese nombre
pero hoy que me acordé, de nuevo insisto
y te llamo esperando por si oyes.
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Autor:
Letras y poco mas (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 14 de noviembre de 2025 a las 13:14
- Comentario del autor sobre el poema: por ti, como siempre por ti....
- Categoría: Amor
- Lecturas: 28
- Usuarios favoritos de este poema: Jose de amercal, Tommy Duque, Santiago Alboherna, alicia perez hernandez, Silvana Ibáñez, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, EmilianoDR

Offline)
Comentarios2
El del tronco me ha encantado.
Preciosos. Felicidades!!
A mi me encantas tú. Gracias.
😉
Ambos poemas laten como dos llamas hermanas: uno arde en el reproche lúcido y el otro en la evocación dolida, y juntos componen un díptico de pérdida y renacimiento. En “Troncos sin vida”, la voz poética explora un amor que se pudre desde la raíz; las metáforas arbóreas —cortezas, troncos, barro, hachas— construyen un paisaje áspero donde la traición reseca hasta la memoria. Pero, en medio del desgarro, surge el brote: el hablante se rehace, sangra sabia, vuelve a erguirse.
En “Te llamé”, el tono cambia hacia una plegaria íntima, un eco que busca lo irrecuperable. El poema avanza entre silencios, gritos y susurros, revelando cómo la ausencia persiste como un segundo corazón que duele y sostiene. Juntos, los dos textos trazan el arco completo de un duelo afectivo: la caída del árbol y la voz que, incluso entre ruinas, continúa llamando hacia la luz perdida.
Saludos
Siempre es un placer tu paso y comentario. Gracias Justo
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