Hoy cumple años mi madre y me lacera
no estar allí, besando su ternura,
su voz resuena en mi alma taciturna
como un candil que el tiempo aún no apagara.
Ella tejió mi vida en su ceguera,
con manos rotas y fe sin fisura,
forjó mi rumbo, mi breve ventura,
mientras callaba su noche severa.
Mis hijos gozan lo que ella ha sufrido,
sin comprender la estirpe de su empeño,
ni el precio de su amor adolorido.
Y aquí, tan lejos, pienso y me desdeño,
pues todo lo que soy, lo que he vivido,
nació en su llanto y en su pobre sueño.
Yo la venero en sombra y penitencia,
mi amor por ella es llama contenida,
un credo mudo, un rezo sin salida,
que se consume en lenta abstinencia.
Y aunque mi tonto ser no dé evidencia,
ni grite el nombre que sostiene mi herida,
mi corazón, su casa estremecida,
late en su honor con fiel obediencia.
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Autor:
El Corbán (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de noviembre de 2025 a las 11:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: Jose de amercal, Silvana Ibáñez, Mauro Enrique Lopez Z., MISHA lg, ElidethAbreu, alicia perez hernandez

Offline)
Comentarios1
Querido amigo.
Bendiciones a esa madre eterna que su hijo emula y honra.
Es el poema que toda madre desearía escuchar.
Afectuosos abrazos.
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