Queridos Amigos,
La fábrica de mis pensamientos está en necesidad de reparo. Regresaré tan pronto como finalice la renovación. Esto depende de cómo lleguen los trámites regulatorios.
Los voy a extrañar mucho.
Un enorme abrazo.
POETAS SOMOS…
Olfateaba su tumba
como un perro viejo
con las patas temblando de memoria
Y el hocico lleno de esperanzas rotas
que ha olvidado el camino de regreso.
No por instinto,
sino por esa forma de cansancio
que solo conoce el hombre
cuando la vida ya no pesa,
sino que cruje.
Las piernas, vencidas,
temblaban con la fiebre de lo vivido.
Y el rostro,
curvado por súplicas mudas,
buscaba en el aire
el olor de una muerte
que nunca se decidía.
Su corazón,
agrietado como un volcán dormido,
no sangraba.
Pero latía
con la fragilidad de lo irreparable.
No pedía consuelo.
Solo un rincón
donde el dolor pudiera acostarse
sin nombre,
sin historia.
Recordaba —a trozos—
una infancia que pudo no ser suya,
un amor con olor a madera mojada,
una culpa sin crimen,
sin castigo.
Ya no lloraba.
Le pesaban más las lágrimas
que no cayeron.
Se pudrían adentro,
teñían el alma de moho.
Alguna vez creyó
que moriría como un justo.
Ahora sabía:
la muerte no elige.
Sólo pasa.
A veces se detiene.
Otras, no le importa.
En las noches menos feroces,
cantaba.
No por belleza,
ni por fe.
Cantaba
como quien aún olfatea en la oscuridad
el último resto de sí mismo.
Como quien ya no espera
que alguien le escuche.
Y entonces lo comprendió:
no era la muerte lo que esperaba,
sino el instante anterior,
ese filo donde la vida
por fin deja de doler.
—L.T.
-
Autor:
LOURDES TARRATS (
Offline) - Publicado: 21 de octubre de 2025 a las 05:35
- Comentario del autor sobre el poema: amigos, este poema es un retrato íntimo de un hombre que, al borde del final, no se aferra a la vida ni rechaza la muerte, sino que la espera con la serena fatiga de quien ha vivido demasiado. A través de imágenes sobrias y cargadas de sentido, el texto se convierte en una meditación sobre el dolor, la memoria y la dignidad de seguir cantando, incluso cuando nadie escucha. Una elegía que no busca consuelo, sino verdad.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 31
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., Lualpri, JUSTO ALDÚ, Poesía Herética, Henry Alejandro Morales, La Hechicera de las Letras, Éusoj Nidlaj, Nelaery, Javier Julián Enríquez, Rafael Escobar, El Hombre de la Rosa, Mª Pilar Luna Calvo

Offline)
Comentarios11
Poeta...
Un hombre colmado de recuerdos que tan sólo eso son y una soledad abrazadora que corroe y desgasta cada día más, haciendo que todo de lo mismo y un deseo de ya no volver a despertar.
Gracias por tus letras compartidas.
Que tu dia sea maravilloso.
Luis.
Mi querido amigo,
Vivir el momento, el ahora, es lo importante.
Un abrazo,
-Lourdes
El poema en sí es una meditación descarnada y lúcida sobre la vejez, la pérdida y la espera de la muerte, escrita con una potencia lírica que roza lo sagrado. La imagen inicial del “perro viejo” olfateando su tumba condensa toda la vulnerabilidad y la persistencia del ser ante el fin inevitable.
Saludos
Amigo Justo,
"La vejez es un atardecer que canta, y la Muerte, la brisa que apaga la luz sin romper el silencio".
Gracias por tu comentario.
Saludos.
-LOURDES
Sus poemas son muy atrapantes, mi querida poetisa. Saludos y abrazos.
Atrapantes como la vida en si, amigo. Gracias.
Saludos y abrazos.
-LOURDES
😄🖖
Un excelente estudio de la condición humana, que, cuando nos toca, duele, si lo permitimos.
Saludos.
Amigo Tommy,
La vida es un hilo de agua que canta, y la Muerte, la tierra que lo acoge sin ruido.
Saludos y un abrazo.
-LOURDES
Hay vidas que fueron tan intensas y azarosas que sólo dejan
sinsabores pero cada uno es dueño de su destino y la vida enseña
El cansancio y la fatiga traen consecuencias insospechadas.
gracias por éstos versos que nos inducen a pensar en nosotros mismos
como proyección de la vida.
Con muchísimo cariño
JAVIER
Amigo Javier,
...pensar en nosotros mismos
como proyección de la vida...
Gracias por tu lectura.
Con muchísimo cariño.
-LOURDES
Ante la muerte, se deja llevar sin aferrarse a la vida. Cree que en ese momento va a dar un paso , con dignidad, de una vida que vivió plenamente, a un lugar que desconoce.
Muchas gracias por compartirlo, Lourdes.
Un abrazo.
Amiga querida, Nelaery,
La vida es una llama que danza, y la Muerte, el soplo que la arropa sin apagar su calor.
Un abrazo y mucho cariño.
-LOURDES
Un abrazo y mucho cariño, Lourdes:
Excelsa elegía en espera del gran momento.
que a todos un día no abrazará contenta.
Gracias por regalarnos tu arte poético.
Saludos poetisa Lourdes Tarrats
Gracias por tus palabras de agradecimiento, amigo Salvador.
Saludos y abrazos.
-LOURDES
Muchas gracias, amiga Lourdes, por este poema filosófico, que nos invita a una profunda reflexión sobre la naturaleza humana ante la inevitabilidad de la muerte. Desde esta perspectiva, se diría que el yo lírico, inmerso en un estado de postración existencial, evoca la memoria y el dolor, simbolizados en la imagen del «perro viejo que olfatea su tumba». Por otra parte, pareciese que la sintaxis, deliberadamente fragmentada, refleja la desarticulación del ser ante la inminencia del fin. En tal sentido, el poema explora la pérdida de la esperanza y la aceptación de un destino inevitable. Así, las expresiones de la «fiebre de lo vivido» y las «súplicas mudas» sirven como metáforas del sufrimiento y la búsqueda de consuelo, que se materializa finalmente en la anhelada «ausencia de dolor». Asimismo, la repetición de la palabra «olfateaba» y la metáfora del «volcán dormido» enfatizan la persistencia del recuerdo y la fragilidad del corazón humano. Progresando en el sentido expuesto, el canto nocturno, carente de belleza o fe, se erige como la última manifestación de la identidad, un eco en la oscuridad. Considerando esto, el poema concluye de forma magistral con la revelación de que la verdadera espera no radica en la muerte, sino en el momento previo, el umbral en el que la vida, finalmente, deja de ser una carga.
Un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Querido amigo Javier,
Gracias por tu lectura tan generosa y lúcida. Me conmueve que hayas captado ese instante suspendido, ese umbral donde la vida se aligera y la Muerte no es fin, sino tránsito. Que el poema haya resonado así en ti le da sentido a cada verso escrito desde la entraña.
Recibo tu abrazo con gratitud profunda, y te envío otro, lleno de afecto y luz.
-LOURDES
Un poema que cualquiera de los dos Charles: Bukowsky o Baudelaire hubieran aplaudido y asmirado, porque lleva le esencia de la poesía que escribieron: La historia de Henry Chinaski y Las flores del mal. Mi cálido abrazo lleva con el mi grande admiración y mi sincero aprecio a tu pluma y a tu persona.
Rafael,
Tu lectura me honra más de lo que mis versos podrían decir.
Que nombres a Chinaski y a Baudelaire en el mismo aliento que mi poema es un gesto que guardo como flor rara.
Gracias por tu abrazo, por tu mirada que sabe ver más allá del texto, y por ese aprecio que toca no solo la pluma, sino el alma que la sostiene.
Un abrazo,
-LOURDES
Profundo texto, en el que el hablante no anhela la muerte, sino ese instante donde su suspende todo, el tiempo, el dolor, el pensamiento, y solo queda,
y solo queda silencio y paz.
Aquí mis aplausos, buen descanso.
Genial tu hermoso versar estimada poetisa y amiga Lourdes
Saludos de Críspulo desde Andalucia
El Hombre de la Rosa
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