Los adictos al mal

Santísimo

Avisan con las campanas

previendo el mal del conflicto,

hay quien parece un adicto:

a más mal, tienen más ganas;

ven a sus muertes lejanas

pero mucho se confunden

pues no saben que aunque abunden

sus vidas con color fruta,

quienes cruzan esa ruta

al final son quienes se hunden.

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.