La luna y la tierra

I AM RiCHARD

¿Por qué te dejé entrar en mi vida?
¿Por qué dejé que entraras a mi corazón, si la sola idea del amor contigo tal vez fuera una ilusión?
¿Por qué te dejé entrar en mis pensamientos, si tal vez algún día tú te voltearías hacia otro lado sin miramientos?
¿Por qué te dejé dominar mis sentimientos, si incluso un minuto de tu vida hacía inútil todo mi conocimiento?

Tu luna de mi cielo, tu sola luz ilumina mi alma en pena.
Tu luna brillante, si tu risa matara, ya estaría mil metros bajo tierra.
Tu luna en la noche, tal vez mi camino ilumines por siempre.

Escuchar que hablas de otro me revuelve el corazón, imaginando que tal vez lo que siento por ti es solo una ilusión.
Escuchar cómo eres me encanta, incluso si lo que siento es un error.
Escuchar cuando te vas es como si la luz abandonara el cielo; incluso con otras velas, solo veo el color negro.

Si tú eres una rosa hermosa en mi opinión,
yo solo sería un triste gorrión batiendo sus alas en busca de tu atención.
Si tú fueras las mareas del mar,
yo sería una piedra quieta tratando de aguantar.
Si tú fueras el viento arremolinado en verano,
yo sería una hoja marchita que aún no se ha dejado caer.

Si la vida me da la oportunidad,
solo me gustaría a tu lado descansar.
Si la vida me da un respiro de lo que siento,
tal vez incluso en la noche encuentre un salvamento.
Si la vida no quiere que estés a mi lado,
incluso si pasan mil años, aquí seguiré parado.

Verte triste me duele en verdad,
y me da fuerzas para por ti todo lograr.
Verte feliz me llena de tanta vida,
cual agua a una flor marchita.
Verte sonreír es como si la luz del sol
quemara todo mi mundo sin dolor.

Como la luna, brillabas en el firmamento
y ponías una carga sobre mí, sobre todos mis defectos.
Tu luz de luna brillaba más allá de todo lo que alguna vez conocí,
y bajo esa luz yo me sentía feliz.
Incluso si tu luz nunca llegaba a ver,
el solo hecho de su existencia me daba placer.

Los celos nunca fueron un problema,
pues sabía que entre tantas flores tú eras la más bella.
Aprisionarte sería un problema,
pues te marchitarías, y eso para mí sería un dilema.

¿Por qué me siento así?
Un solo segundo sin oír tu voz,
y ya empiezo a entristecer.
¿Por qué? Nadie dijo que el amor era así.
¿Por qué me di ilusiones cuando no había nada?
¿Por qué lloro al sentir tu desdén?
¿Por qué el solo hecho de ser tu amigo me produce dolor?

No es tu culpa sino mía,
quien me dio esperanzas.
Nunca fuiste tú, tal vez fue un pensamiento fugaz
que se arraigó en mi corazón y ahora es difícil de sacar.
Pero, ¿por qué? ¿Por qué es este dolor?
¿A quién va dirigido? Nunca a ti, eso es seguro,
quizás a mí por ser muy inmaduro.

En las noches miro al techo y siento que no soy nadie,
cuando tú eres la luna que brilla en el cielo.
Tal vez deba sentirme a gusto solo con verte ahí.

Mi corazón en cadenas permanecía,
pero con solo una risa destruiste cada candado
y me dejaste expuesto a un fuego que arde.
No quiero ni puedo apagarlo,
pues amar es eso: exponer el corazón al calor incesante;
incluso si duele, puede ser desgarrante.

  • Autor: I AM RiCHARD (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de agosto de 2025 a las 07:50
  • Comentario del autor sobre el poema: Buenas, soy nuevo en este tema de escribir poemas y esto es un desahogo de lo que siento al amar a alguien que tal vez no sea correspondido, o tal vez simplemente son ilusiones mías.\r\nPero nunca había sentido esto antes y me gustaría compartirlo sin más.
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z.
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.