Parábola del verdugo

Trastornado MC



Hace mucho reino, en un pequeño tiempo, había un verdugo que se encargaba de hacer cumplir las sentencias a muerte dictadas por la ley, ejecutando a los condenados con un hacha. Entre sus labores, se encontraban la de limpiar la sangre del patíbulo o mantener en buen estado su herramienta de trabajo, pero como la pérdida de filo del hacha era muy progresiva y apenas perceptible con el paso de los días, no creía conveniente afilarla, y por ahorrarse un poco de trabajo diario, su hoja terminó por perder todo el filo, con el sobreefuerzo que esto le suponía, pues para cumplir su misión, en lugar de un corte suave, se veía en la necesidad de darle varios golpes a sus víctimas para acabar con sus vidas.

Si la falta de filo del hacha constituía un contratiempo para el propio verdugo, resulta evidente que para los condenados se había convertido en un auténtico suplicio, padeciendo muchos de ellos un final agónico, pues en lugar de la muerte rápida e indolora que se le suponía a un corte limpio, terminaban muriendo a causa de las contusiones provocadas por los golpes. El verdugo era consciente de esta situación, pero a pesar de ello y del inconveniente que para él mismo suponía, se resistía a poner remedio. Coforme iba pasando el tiempo, más filo perdía el hacha y más tiempo y trabajo le hubiese costado afilarla, y prefería esperar a que le trajeran una nueva en lugar de enfangarse en una labor tan farragosa.

Una tarde, mientras el verdugo se encontraba bebiendo en una taberna para relajarse tras una larga jornada de trabajo, se enzarzó en una acalorada discusión con otro hombre que allí mismo se encontraba. La riña pasó a mayores y en un ataque de ira, el verdugo mató al otro hombre, con tan mala suerte, que su víctima era el hijo del gobernador. Fue apresado al instante y condenado a muerte. En la víspera de su ejecución, un notario del reino fue a la celda donde se encontraba recluido para preguntarle por sus últimas voluntades. Arrodillándose ante el notario, suplicó que afilasen el hacha antes de aplicarle la pena capital.

  • Autor: Trastornado MC (Offline Offline)
  • Publicado: 28 de agosto de 2025 a las 18:12
  • Comentario del autor sobre el poema: Moraleja: Cuando al verdugo le cambia la racha, pasando a ser condenado, se olvida de su legado y... ¡pide que afilen el hacha!🪓
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 9
  • Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR
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