León Trujillo: Pionero de la Reforma Educativa Venezolana

Rafael Parra Barrios

 

 

León Trujillo: Pionero de la Reforma Educativa Venezolana 

​La prolífica carrera laboral y profesional del Dr. León Trujillo se extendió desde su primer empleo en 1928 hasta el final de sus días en 1964. Fueron 36 años al servicio de su país como maestro, profesor, abogado, político, investigador, historiador  y escritor. Fue incansable en su andar, indetenible e imborrable en su obrar. En la intensidad y densidad de su existencia, desarrolló el prodigioso don de la oportunidad, porque en su compleja agenda siempre dedicaba tiempo a la familia, a los estudios, al trabajo y a los viajes, cumpliendo con sus múltiples proyectos y compromisos.

​Ante los desafíos de cada día y los retos que él mismo se trazó, no se amilanaba. Iba de pueblo en pueblo, escribiendo, no su historia, sino la de las causas que encarnaba y por las que luchaba, las cuales honraba incluso ante las adversidades. No perdía tiempo en asuntos personales; su interés era la patria, la educación, la libertad, la democracia y los derechos humanos. Por ello, recurrió a los métodos de las Ciencias Sociales y enarboló teorías y prácticas que innovaron en los escenarios del magisterio, la pedagogía, el derecho y la sociedad.

León Trujillo fue un hombre que dedicó su vida a una obra perdurable. A pesar de su temprana partida, a los 53 años, cada uno de sus pasos se convirtieron en huella imborrable y en un legado para las nuevas generaciones. Su existencia, breve y fulgurante, fue una oportunidad para sembrar su luz en la sociedad, y su trabajo en las ciencias sociales fue un amanecer para la pedagogía, la historia y la política en Venezuela.

​Su ruta fue un rumbo de lo local hacia lo trascendental. Así deambulaba, de San Felipe a Cocorote, luego a Yaritagua, de allí a Barquisimeto, El Tocuyo y Humocaro Alto. Eso de incansable no es una mera palabra, es una esencia inherente a su ser; por eso sembró y cosechó, dejando huellas en su recorrido cronoespacial. No sorprende entonces que su labor se extendiera también a Mérida, Valencia y Caracas. En una época de transición hacia la Venezuela republicana, donde el transporte público y privado no era una fortaleza, viajó a esas poblaciones de su país y a destinos internacionales como Puerto Rico y Haití, siempre acompañado de propósitos y resultados.

Precisamente en este ir y venir se grafica su conspicua trayectoria laboral y profesional que se detalla y se destaca en esta exegesis, que pretende presentar su trayectoria desde una perspectiva, más allá de sus datos, consona con el significado histórico de sus aportes a Yaracuy, Venezuela y el mundo.  

Contribuciones a la reforma educativa

​León Trujillo fue un pionero en la reforma educativa venezolana, entre 1940 y 1960, basando su ideal pedagógico en el desarrollo integral del niño y la educación como un proceso social y una reconstrucción continua de la experiencia. Su visión se nutrió del legado de El Libertador Simón Bolívar y de educadores venezolanos como Simón Rodríguez y Andrés Bello, así como de figuras más contemporáneas como Rafael Caldera, Arturo Uslar Pietri y Luis Beltrán Figueroa.
​También se inspiró en pedagogos de Lara y Yaracuy, como Egidio Montesinos, Luisa de Morales y Trinidad Figueira. Su enfoque integró la historia de la educación, desde la antigüedad grecorromana y la Edad Media hasta el Renacimiento, para crear un modelo centrado en la vida humana.

​Influencias académicas y pedagógicas

​La formación de Trujillo fue profundamente influenciada por su paso por la Universidad de Puerto Rico, donde recibió clase de destacados educadores puertorriqueños:
​Carmen Gómez Tejera (Programa de Lengua Española).
​Antonia Sáez (La lectura, arte del lenguaje)y
​Adolfo Jiménez Hernández (El niño y la lectura).
​Además, su pensamiento pedagógico se moldeó con las obras de autores internacionales que lo alejaron de la concepción tradicional de la escuela y lo acercaron a un sentido moderno del aprendizaje:
​John Dewey (Antología Didáctica).
​José Forgione (Ideario de la Nueva Escuela).
​William Kilpatric (La función social de la escuela).
​Saucier (Conceptos modernos de la educación).
​A y J Schmidier (Didáctica general).
​Adolf Rude (El Tesoro del Maestro).
​Ovidio Decroly y Gerardo Boom (Iniciación general al método Decroly).
​Homer R. Reef (Psicología de las materias de la escuela primaria).

​Estas influencias le permitieron impulsar un movimiento reformista en el magisterio venezolano, promoviendo una nueva teoría del aprendizaje.

​Impulso de nuevas metodologías

​En respuesta a la crisis de valores, el desempleo y el alto analfabetismo (58,5%) de la época, Trujillo impulsó nuevas metodologías de enseñanza centradas en tres pilares fundamentales:
​Enseñar a leer y escribir.
​Formación para la vida.
​Educación para el trabajo.
​Estos ejes transversales buscaban edificar el progreso nacional, a través de una estrategia pedagógica moderna.

Técnico y Supervisor en Educación 

En su incesante andar asumió cargos técnicos y de Supervisión Educativa en los estados Lara y Yaracuy, que le permitieron hacer control y seguimiento a los docentes y poner en práctica sus conocimientos,  orientando y coadyuvando con una mejor calidad de  la educación. 

Experiencia en las Escuelas Normales 

A mediado de los años cuarenta, ejerció la docencia en las Escuelas Normales de San Felipe, E. N. Juan José de Maya, y Caracas, E.N. de Mujeres, mostrando a sus alumnos y futuros maestros, el talante de pedagogo que transpiraba en las aulas y en los distintos encuentros con autoridades, colegas y discípulos. Fue un privilegio para la  juventud venezolana de entonces, tener como profesor a un hombre de  su talla, que destellaba ideas y luces, innovación y patriotismo. 

Debut en la Educación Superior 

Comenzando el año de 1950, inicia su carrera como Profesor Universitario, ingresando al Instituto Pedagógico de Caracas, más adelante en la Universidad Central de Venezuela, como Director de la Escuela de Educación, y finalmente, en la Universidad Católica Andrés Bello, siendo insigne catedrático. En su experiencia  universitaria tuvo responsabilidades en la docencia, la investigación, la extensión y la gerencia, evaluando y formando a los nuevos profesionales de la docencia y de otras ramas del saber. 

El Legado Pedagógico de León Trujillo

​La huella histórica del Dr. León Trujillo se agiganta con la publicación de dos libros fundamentales para la formación de maestros y profesores de Venezuela: Lecciones de Metodología y Práctica Docente (1953) y Técnica de la Enseñanza en la Escuela Primaria (1954). Ambas obras, que reflejan su pensamiento pedagógico y las metodologías que impulsaba, fueron pilares en el proceso de enseñanza y aprendizaje del país.
​Previamente, el Dr. Trujillo ya había realizado importantes aportes en revistas y periódicos. En la Revista Educación (1935), por ejemplo, publicó artículos como "Ideas pedagógicas de la Nueva Escuela" y "Escuela Moderna o Educación Progresista", que reflejaban las tendencias pedagógicas de la época. Estas ideas eran las banderas de la Federación Venezolana de Maestros (FVM), gremio al que perteneció y en el que mantuvo una cercana relación con el célebre maestro venezolano, Luis Beltrán Prieto Figueroa.
​También destacó como articulista en el diario Ahora, donde dirigió la página "El niño, la escuela y el maestro", considerada la página pedagógica de ese medio. Sus textos, que daban a conocer sus conocimientos y experiencias, eran de obligatoria consulta para docentes y estudiantes. Entre 1943 y 1944, publicó una serie de artículos sobre "El problema de la alfabetización" y "Los problemas de la supervisión", temas cruciales en el quehacer nacional. Con estos escritos, Trujillo buscaba consolidar la educación como el instrumento idóneo para mejorar el país e impulsar la alfabetización.

Liderazgo en la praxis educativa

​Con un talante vocacional, el Dr. León Trujillo sembró en las aulas de primaria, secundaria y superior la esencia de un docente genuino. Su fama como educador de excelencia hizo que sus servicios fuesen muy solicitados, y su carrera se caracterizó por constantes cambios y ascensos. Estos movimientos en los distintos niveles de la educación (ingreso, egreso, reingreso y traslados) fueron un reconocimiento a su liderazgo, capacidad y a las cualidades gerenciales que demostró en cada lugar donde trabajó.
​Después de una ardua carrera de más de 30 años de servicio, en 1959, se jubila con el orgullo del deber cumplido. Este momento, sin embargo, no fue un retiro, sino el comienzo de una nueva etapa planificada a partir de 1960. La trayectoria de Trujillo es un ejemplo de dedicación: desde 1928 hasta 1939, laboró como maestro y director de escuelas primarias; la década de los 40 la dedicó a la educación secundaria; y en los años 50 se insertó en la educación superior.
​En el albor de la democracia venezolana, el Dr. Trujillo se enfocó en el ejercicio del derecho, la investigación y la comprensión de la historia de su estado natal y, en especial, de su amada capital, San Felipe. Todo este trabajo lo plasmó con su prodigiosa pluma en diversas obras que se analizarán en las próximas entregas.

Nota: Este escrito forma parte del título: Dr. León Trujillo: Humanista, demócrata y pedagogo, correspondiente al capítulo II: Trayectoria laboral y Profesional. 

 

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