Luna, lirio blanco en la cúpula serena,
escarcha pura que besa la noche plena.
Perla suspendida en el terciopelo oscuro,
pulcra de porcelana, de fulgor más puro.
Dama silente que borda la madrugada,
cristal de calma, reina inmaculada.
Tu luz se desliza como canto de agua,
como un suspiro que la sombra halaga.
Tú que velas los pasos del mundo dormido,
que acaricias los tejados sin hacer ruido,
dime, ¿ya duerme Leonardo en su dormitorio?
¿Ya reposa su pecho bajo tu amparo giratorio?
Si su alma se ha rendido al dulce candor,
arrúllalo tú, con tu manto de amor.
Cúbrelo con tu brisa de plata callada,
y haz que su sueño sea flor perfumada.
Que en la próxima noche, sin más demora,
comparta yo su alcoba, su piel, su aurora.
Que tu luz nos cubra, cómplice y divina,
como un velo sagrado que nos destina.
Annabeth Aparicio de León
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Autor:
Annabeth de Le贸n (Seud贸nimo) (
Offline)
- Publicado: 28 de agosto de 2025 a las 02:08
- Comentario del autor sobre el poema: Oh Luna, luna... c谩ndida Luna, la diosa incondicional de los enamorados 馃寲馃専馃挅
- Categor铆a: Amor
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Lualpri, El Hombre de la Rosa, Tommy Duque
Comentarios2
Querida amiga, gracias por compartir tus letras.
Genial tu hermosa manera de versar estimada poetisa y amiga Annabeth
Saludos de Cr铆spulo desde Torrelavega
El帽 Hombre de la Rosa
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