Dejaste que las aguas arrastradas a ella
Te empujaran por el mirar de la amargura,
Te sigo viendo en mi profundos aposentos
Llenos de dolor y negación, todo en nombre del error.
En los horror de los salones análogos
Te sigo soñando, fantasma del color del metal
Marrón plateado como tu sinceridad puntiaguda
Me gustaría ver tu cara plateada,
Me gustaría dejar la tinta con las palabras de mi triste ironía,
Las mismas que lees en esta carta maltratada.
Pero no puedo
Te puedo sentir, pero no ver
No vale la pena escribir por mi dolor
Ajeno a tu sonrisa de muy antaño ruiseñor,
Tan dóciles como tus ojos descuartizados
Y palabras soñadas de un día de sol eterno
En un antaño que su sentir
Es un sueño.
¿Estuve velando por ti?
¿Te quiero sentir en mi pesar?
A la más oscura quebrada
Llevo estas tristes hojeadas,
Putrefactas, y pesadas.
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Autor:
Nicolas Fever Quispe (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 27 de agosto de 2025 a las 19:15
- Comentario del autor sobre el poema: A veces te dan ataques de nostalgia, de un amor que nunca llego.\\\\r\\\\nEsta persona llega para hacerme un peso de más, para hacerme llorar de intranquilidad.
- Categoría: Carta
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.
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