El invierno había dejado su espejo helado sobre la ciudad, y bajo la luna llena, Serena ya no era la misma muchacha ingenua que corría tras los sueños. Enero la había marcado con un peso distinto: el de saber que la luz, incluso la más pura, también puede arder con crueldad.
El reloj del destino golpeaba más fuerte que cualquier enemigo. Los susurros de la Reina de las Sombras resonaban en las calles silenciosas, recordándole que cada victoria de las Sailor era también un eco de derrota, que cada lágrima contenida era un precio oculto que el universo exigía.
El cetro brillaba entre sus manos como una antorcha frágil, y en sus compañeras veía reflejos de cansancio. Marte ardía con fuego indomable, pero en sus ojos también habitaba la duda. Júpiter llevaba la fuerza como un castigo, como si cada golpe fuese una penitencia. Mercurio calculaba la lógica de la guerra, pero en sus fórmulas siempre se perdía algo esencial: la inocencia. Venus, la guardiana del amor, entendía mejor que nadie la ironía de luchar en un mundo que se devora a sí mismo.
Enero era un mes de comienzo, pero para ellas significaba un eterno retorno. Cada enemigo vencido no era más que una cara nueva del mismo vacío, del mismo abismo disfrazado. Serena lo sabía: la luna no sólo ilumina, también observa, también juzga.
Y allí, en la soledad de su cuarto, antes de dormir, la guerrera lunar no rezaba por la victoria. Rezaba para no olvidar quién era bajo el peso del uniforme, para que la niña que alguna vez soñó bajo las estrellas no se disolviera en el hielo eterno de enero.
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Autor:
Maggie\'s (Seudónimo) (
Online)
- Publicado: 27 de agosto de 2025 a las 12:06
- Comentario del autor sobre el poema: Inspirado en Sailor Moon, un cuento alternativo, espero les guste..
- Categoría: Cuento
- Lecturas: 3
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