Me invita a salir
me pasa a buscar
me carga entre sus brazos
me guarda en medio de sus objetos más valiosos
me habla al oído y me dice
“esta noche será espectacular”.
Llegamos al bar
me presenta a sus amigxs
a todxs les caigo bien
me lleva al baño cuando nadie mira
me desnuda y juega conmigo
recarga sus energías y salimos
“mesero, dos copas más, por favor”.
Su amiga quiere conmigo
me lleva al baño
me desnuda y come de mí.
Salimos
su amigo espera tras la puerta
“ahora voy yo”.
Las horas pasan y las copas incrementan
los morbosos ojos me buscan atentos
ya no puedo esconderme
saben que estoy aquí.
Mi alma se queda corta entre tanta gente
no alcanzan las buenas intenciones a acabar con el hambre mundial
ni todas las drogas del mundo a hacernos felices.
Me lleva al baño por última vez
vomita en el lavabo antes de jugar conmigo
estoy cansado, pero no tengo voz;
me desnuda, me consume
sangra lágrimas por la nariz.
Volvemos al bar
lxs amigxs se han marchado
me siento vacío
“vamos, ahora me toca a mí”,
le digo.
A la mañana siguiente:
Joven mujer fue encontrada sin vida en el baño de un bar
al parecer la muchacha consumió una cantidad excesiva de cocaína
lo que concluiría en una sobredosis.
La cocaína:
cuando no da vida,
quita.
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Autor:
JoJo Quezada (
Offline)
- Publicado: 21 de julio de 2025 a las 21:55
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: Roberto D. Yoro, La Hechicera de las Letras, El Hombre de la Rosa
Comentarios2
Este poema transita los excesos sin hipocresía, pero también sin distancia. Se adentra en la decadencia con naturalidad, aunque no siempre se distingue si la estás mostrando o glorificando. Hay lucidez, pero empañada por una estética del derrumbe que seduce más de lo que incomoda. La cocaína no solo destruye: adula. El escrito, sin quererlo, también. Cuidado con las caricias que matan.
La farsa sublime del frenesí, un rito que encandila y consume, donde el dominio es apenas preámbulo de una ruina inexorable y disfrazada de placer efímero.
La cocaína es esa zorra elegante que se te acerca con sonrisa de seda y lengua de acero. Te promete el cielo y te arrastra al infierno con tacones altos. No salva ni libera, solo destroza con glamour barato. Es la reina del desgaste disfrazada de reina del baile, un engaño para los tontos que creen dominar lo que los devora.
La Hechicera de las Letras.
Fantastrico y genial tu hermoso versar, gracias
Recibe un abrazo de Críspulo Cortés
El Hombre de la Rosa
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