Cocaína

JoJo Quezada

Me invita a salir

me pasa a buscar

me carga entre sus brazos

me guarda en medio de sus objetos más valiosos

me habla al oído y me dice

“esta noche será espectacular”.

 

Llegamos al bar

me presenta a sus amigxs

a todxs les caigo bien

me lleva al baño cuando nadie mira

me desnuda y juega conmigo

recarga sus energías y salimos

“mesero, dos copas más, por favor”.

 

Su amiga quiere conmigo

me lleva al baño

me desnuda y come de mí.

Salimos

su amigo espera tras la puerta

“ahora voy yo”.

 

Las horas pasan y las copas incrementan

los morbosos ojos me buscan atentos

ya no puedo esconderme

saben que estoy aquí.

 

Mi alma se queda corta entre tanta gente

no alcanzan las buenas intenciones a acabar con el hambre mundial

ni todas las drogas del mundo a hacernos felices.

 

Me lleva al baño por última vez

vomita en el lavabo antes de jugar conmigo

estoy cansado, pero no tengo voz;

me desnuda, me consume

sangra lágrimas por la nariz.

 

Volvemos al bar

lxs amigxs se han marchado

me siento vacío

“vamos, ahora me toca a mí”,

le digo.

 

A la mañana siguiente:

Joven mujer fue encontrada sin vida en el baño de un bar 

al parecer la muchacha consumió una cantidad excesiva de cocaína

lo que concluiría en una sobredosis.

 

La cocaína:

cuando no da vida,

quita.

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Comentarios2

  • La Hechicera de las Letras

    Este poema transita los excesos sin hipocresía, pero también sin distancia. Se adentra en la decadencia con naturalidad, aunque no siempre se distingue si la estás mostrando o glorificando. Hay lucidez, pero empañada por una estética del derrumbe que seduce más de lo que incomoda. La cocaína no solo destruye: adula. El escrito, sin quererlo, también. Cuidado con las caricias que matan.
    La farsa sublime del frenesí, un rito que encandila y consume, donde el dominio es apenas preámbulo de una ruina inexorable y disfrazada de placer efímero.

    La cocaína es esa zorra elegante que se te acerca con sonrisa de seda y lengua de acero. Te promete el cielo y te arrastra al infierno con tacones altos. No salva ni libera, solo destroza con glamour barato. Es la reina del desgaste disfrazada de reina del baile, un engaño para los tontos que creen dominar lo que los devora.

    La Hechicera de las Letras.

  • El Hombre de la Rosa

    Fantastrico y genial tu hermoso versar, gracias
    Recibe un abrazo de Críspulo Cortés
    El Hombre de la Rosa



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