BALADA PARA UN LABERINTO

Deivid Villarreal

Cuando la luna toque el laberinto, 
el Minotauro por fin será libre. 
¿A dónde irá? ¿A quién buscará? 
Pobre Minotauro sin laberinto, 
pobre Teseo sin Minotauro. 

¿Y qué será del laberinto? 
Frío y vacío, sin la gracia 
de otro pecado que sin vergüenza 
lo habite. La luna rompió el hilo: la bestia 
no fue vencida. Pobre Creta sin laberinto, 
pobre laberinto sin nadie que lo tema. 



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