DIOS ES POETA
Dios es Poeta, y su pluma es el viento,
que escribe en el cielo su fiel pensamiento.
Con tinta de estrellas dibuja el anhelo,
y en versos de nubes suspira el cielo.
Formó con palabras la flor y la roca,
y el mar le responde con voz que provoca.
El trueno declama, la lluvia recita,
la tierra en su canto germina y palpita.
El alba pronuncia sus versos dorados,
la noche murmura secretos callados.
El sol es su rima, la luna su estrofa,
y el hombre su obra más alta y hermosa.
¿Quién vio un poema tallado en la arena?
¿Quién oyó el susurro que calma la pena?
Es Dios escribiendo, en cada latido,
un canto de amor, eterno y sentido.
No busca aplausos ni fama prestada,
su gloria resplandece en cada jornada.
Y si tú lo miras, verás que, en tu historia,
Él traza poemas de gracia y victoria.
Roberto D. Yoro
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Autor:
Roberto D. Yoro (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 23 de junio de 2025 a las 01:22
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 14
- Usuarios favoritos de este poema: Scarlett-Oru, Mauro Enrique Lopez Z., Antonio Miguel Reyes, Santiago Alboherna, Eduardo Rolon, Antonio Pais, mallito... (Viento de amor)
Comentarios2
Dios es poeta pero a mí nunca me envió un cáncer de tetas me envió gigantomasia y cicatrices por ambas mamas y un enorme TLP.
LLEGÓ EL CÁNCER
Llegó el cáncer, como sombra sin aviso,
con su filo de dolor y de temor,
y mi alma preguntó con gran quebranto:
“¿Será castigo de mi buen Señor?”
Sentí el peso de la noche en mi pecho,
el silencio me gritaba sin piedad,
y una lágrima escondida preguntaba:
“¿Ya no hay más días de felicidad?”
Pero el cielo no me habló de condenas,
ni su voz me acusó de traición.
Escuché un susurro entre mis lágrimas:
“Yo estoy contigo en esta situación.”
Dios no manda muerte a sus tesoros,
ni se goza en vernos el sufrir;
Él nos forma en medio del quebranto,
y aún del polvo nos hace vivir.
El cáncer no es el fin, aunque lo parezca,
es un valle, no la tumba sin salida.
Cristo venció la cruz y la tristeza,
y con Su vida, rescató mi vida.
Tal vez el cuerpo tiemble y se debilite,
pero el alma vuela en libertad,
porque en Cristo ni la muerte es pérdida,
sino el paso a la eternidad.
No me rindo, aunque el dolor me duela,
mi esperanza no se va con el dolor;
Dios me lleva de la mano cada día,
y en mi herida, canta su amor.
Así que, alma mía, ¡no te caigas!
No es castigo, es formación.
Si el cáncer vino, también viene Cristo
a abrazarte con Su resurrección.
Roberto D. Yoro
Olanchito, Yoro, Honduras C.A.
Año 2025
uauu q bello poema...
Muchas gracias por visitar y leer mis poemas.
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