En un gélido atardecer, esperándote llegar,
miro al mar, converso con la soledad.
Mi corazón palpita rápidamente y me dice
que ansía hablar con tu corazón,
en silencio y en explosión, al ritmo de una canción.
Junto a mi respiración y tu respiración,
cantando en un dueto de amor.
Mis manos frías, que desean bailar sobre tu cálida y suave piel,
aclamaan tu calor, me exigen de ti.
En mi estómago florecen tiernas cosquillas,
me aclara que es cosecha del corazón.
Profundas raíces enamoradas brillan con pétalos de amor.
Mis secos labios, negándose a humedecerse sin los tuyos,
afiebrados por la alucinación de tu recuerdo,
se niegan a olvidarte.
En esos momentos, mis motivadas piernas
se impulsan a caminar y caminar,
dicen encontrarte para calmar mi ser.
Formando un mar de pensamientos, ensordecedoras emociones,
se detiene el tiempo, explota mi corazón.
Noc, noc, noc…
Ha llegado, mi dulce amor.
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Autor:
Oriion (
Offline) - Publicado: 15 de junio de 2025 a las 17:16
- Comentario del autor sobre el poema: Hay que cuidar las raíces del amor, que afloran con pasión y germinan en plenitud almática
- Categoría: Amor
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: ElidethAbreu, WandaAngel

Offline)
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