Los hombres salvo algunas excepciones, suelen tener la edad de la mujer que aman.Un copo de nieve jamás suele depositarse en un lugar equivocado. ¿De qué sirve ponerle en la mano una lámpara, a una persona invidente?. Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas, eso es tan cierto como es que todo arbol ha estado sacudido por el viento, en más de una ocasión. Os diré que el ser humano que desee estar tranquilo, para lograrlo ha de ser sordo, mudo y ciego.No intentes poner recta una sombra que proyecta un bastón torcido. Una de las cosas de las que no solemos estar convencidos, es saber si las mariposas por las noches sienten frío.
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Autor:
emiliodom (
Offline)
- Publicado: 4 de mayo de 2025 a las 05:16
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 41
- Usuarios favoritos de este poema: Texi, El Hombre de la Rosa, Alberto Escobar, Raiza N. Jiménez E., Poesía Herética
Comentarios1
Muy verdá y muy profundo lo que dices. A mí me pasa. Un abrazo paisa.
Gracias Alberto por tu comentario
Un cordial saludo
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