Déjame

El hombre de la orquidea

Dunia, tu nombre es fulgor celestial,
melodía de un ángel, amor sin igual.
Permíteme, con versos que el alma dictó,
cruzar el umbral donde tu espíritu brotó.

Déjame entrar, Dunia, a tu esencia vital,
donde los sueños duermen, verdad sin igual.
Quiero comulgar alma con alma, en este instante,
sentir el eco nítido de tu ser fascinante.

Déjame adorarte a mi modo, bien amada,
con la pasión callada en mi pecho fundada.
Con todo cuanto soy, mi corazón latiente,
y todo lo que guardó, mi alma siempre ferviente.

Déjame en tu cuerpo anclarme, anhelo real,
y tú, cual dulce huésped, mi cobijo ideal.
Que nuestros dos alientos se fundan en un son,
y en cada palpitar no haya más distinción.

Déjame entrar y en tu vida morar,
conviértete en la luz que mi existir ha de guiar.
Deja de ser mi anhelo prohibido, dulce afán,
y sé el latido enlazado que adora este galán.

Permíteme dejar en tu boca aliento vital,
para nutrir tu vida de un modo eternal.
Déjame ofrendarte mi corazón, lazo delicado,
para ser solo uno, en amor consagrado.

Quiero beber de tus labios la vida que das,
la savia dulce y pura que mis ansias deja atrás.
En cada beso tuyo, encuentro un renacer profundo,
Dunia de los Ángeles, eres mi universo, eres mi mundo

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Comentarios +

Comentarios1

  • alicia perez hernandez

    Quiero beber de tus labios la vida que das,
    la savia dulce y pura que mis ansias deja atrás.
    En cada beso tuyo, encuentro un renacer profundo,
    Dunia de los Ángeles, eres mi universo, eres mi mundo
    ....
    UN UNIVERSO DE BELLOS VERSOS QUE APRECIO Y LEO EN TU ARTE DE ESCRIBIR POESIA. SALUDOS, POETA



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