Los hijos de la virgen

Loresita

Una daga atravesando el desierto

a un destino, en el cobijo del silencio 

tiene en su filo la sangre seca.

 

Son los hijos de la virgen.

Los que lloran, desgraciados.

Los que no regresan.

Los que mueren olvidados.

 

Cargaban un sol en la espalda,

pero la noche, los reclamó.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.