Marzo 3.

Mil vaggio

Sujetos al tiempo, ordinarios y quiméricos, somos la huella que logra ser descubierta, el ocaso que dejó un haz de luz en el horizonte, somos un mutismo en medio del universo, desquebrajamos ilusiones, palpamos sueños, y a veces navegamos por mares celestiales bajo los párpados; somos un intento de civilización, un sueño de un dios ávido y ebrio.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.