Maldita renfe

Raidon

La estación de tu mocedad 

pasó hace ya mucho tiempo.

El granito consta tu edad,

óxido decora tu hierro.

 

El reloj supera los días,

sigues a lomos del acero

a donde se juntan las vías.

¡Ayúdale a cruzar, barquero!

 

Tus zapatos son recios discos,

tus alas, tan llenas de cables.

Tú, que caes por tantos riscos,

¿Cómo hallas lo inevitable?

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.