Maduro

Loresita

He madurado en tus manos,

hundiendo mis cáscaras,

cómo fruto en su ocaso

 

Consumido por la indiferencia.

Fuí pequeño, verde, duro.

Fuí perfecto para tí, maduro.

hoy solo soy descomposición, 

larvas y muerte.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.