Hermenegildo

Lambdasan

Soñaba un príncipe godo

con acabar siendo rey,

aún si contra la ley

vendía a su padre en todo.

Lo intentó del peor modo,

renegando su fe arriana 

en guerra con la romana,

pero se halló sin cabeza.

La ironía con grandeza,

¡patrón de corona hispana!



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