ABSTINENCIA

Maribel del Ser

Después de la abstinencia

no aparezcas por favor,

deja a mi alma limpia

que disfrute del amor

en un baño purificador.

 

Tiembla mi corazón

de solo imaginar,

que tu presencia sombría

una parálisis me traerá.

 

Huir me resultó hasta el final,

distintas arducias inventé,

hasta que atrapada quedé.

 

Esta vez escapatoria no hay,

solo enfrentar lo que mas miedo me da.

 

Miro alrededor , deseperada sin control,

el que acecha es el dolor

de memorias, de horror.

 

Las heridas sin cerrar,

expuestas a tu voluntad, 

se ampollaron en espumas

de hiel y soledad.

 

Nunca lo entenderás

porque careces de sensibilidad,

ni el lóbulo frontal, ni la amigdala 

crecerán...

 

Pequeñas quedarán, raquíticas, 

sin salvación...

reducidas a lo mínimo bestial.

 

 

 

 

 

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.