Mi dama

Galva

Si la luna, íntima noche, me hablara,

mi ser no hallara rareza.

Si los rayos del sol me enfriaran,

abrigara mi ánima la corteza.

 

Pero, si un día tus labios me vieran,

y tus ojos me hablaran,

los Serafines exclamarán:

¡En el cielo no hay prendas cual tu dama! 

Galva



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.