El primer dolor.

Nicolás Ramirez F

Amanece nublado.
No es de mi gusto,
pero te soñé,
y me embriagué
pensado en tus manos.
Pesadillas serían,
si soñaba con tu cara
y de fondo escuchaba...
te escuchaba.

Y no volví a sonreír 
de nuevo,
porque sentí que no podía 
seguir escuchandote
decir tantas palabras de amor
sin que logre llorar
de tanta mentira 
en tu hablar.


Adiós, de nuevo.


Perdí la sonrisa
y a ti.


Perdí por correr de prisa.


Por tus mentiras,
perdí.

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