Viejo

VERA ANGEL

La dulzura de sus ojos

no describe el paso de los años.

Su sonrisa franca y triangular

no es propia de una vida de blasfemias

y vulgaridad.

 

Aquel viejo, tan lejano de mi tiempo

y comprensión, viajó por décadas,

transitado por modas, ídolos

con discursos en busca de la verdad

o de su visión de ella.

 

Aquel viejo, tan lejano de mi tiempo

y comprensión.



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