Niño terrestre

Humberto Gómez Sequeira

Beberé la gota espesa de la muerte

sin pensar en su sabor amargo

como que si fuera el purificador

que mi madre me daba

con una rodaja de naranja,

antes de que la virgen Luna

empezara a cambiar de fases,

cuando era un niño terrestre

que caminaba sobre la gravedad,

en el amanecer de la noche,

dormido con sus pies descalzos. 

 

HuGóS | 2-2-2021| 8:16 p.m.



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