Con prolija lentitud vana,
negra de cuervas suma, ruda,
breve al gusto escondes lisonja,
te detienes en tu soberbia
misma, inepta Política.
Ya tarde arrepentida e incierta,
el humano derecho apenas,
y el divino los interpretas,
los ofendes con graves cargas.
Juventud valerosa, capaz,
contra el viento en desigual lucha,
muros de piedra y rocas alza.
Así la juventud cansada,
por la agreste, fragosa cuerda
del camino, forjadas treguas
son duras cuerdas de las negras
guijas en lucientes clavijas
de marfil, merced de la dureza,
que su duro camino ha forjado.
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Autor:
Javier Julián Enríquez (
Offline) - Publicado: 23 de noviembre de 2024 a las 19:26
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 144
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Comentarios11
Así la juventud cansada,
por la agreste, fragosa cuerda
del camino, forjadas treguas
son duras cuerdas de las negras
guijas en lucientes clavijas“
Gracias por compartir tu poema un placer leerte. Saludos y éxitos.
Enhorabuena compañero
me encanta tu poema ,
Así la juventud cansada,
por la agreste, fragosa cuerda
del camino, forjadas treguas
son duras cuerdas de las negras
guijas en lucientes clavijas
de marfil, merced de la dureza,
que su duro camino ha forjado.
saludos amigo feliz semana .
Buenas noches, Poeta Javier.
Gracias, por despejar el telón y dejarnos ver el Rey Desnudo... "El qué tenga ojos que vea y si tiene oídos que oiga. "Empecemos por creer que, el mal existe y nos rodea. Que va y viene por nosotros y con más apuro por nuestros niños...Ya no vale el yo no creo, comience a creer y, a informarse, porque lo que mueve el mundo hoy es la destrucción de los valores y la vida...Saludos poeta y gracias, por abrir la puerta de la cordura. Buena noches.
Muchas gracias, Emiliano, Gonzalo y Raiza. La juventud, en contra de la sinrazón e ineptitud de la Política, siempre ha mostrado unos valores de paz, solidaridad, tolerancia y unidad. Un claro ejemplo es la lección que los jóvenes han dado frente a los terribles sucesos que tuvieron lugar por la Dana en Valencia.
Un cordial saludo y abrazo
El mal si existe por desgracia y hay que y expresarlo así sin miedos.
SALUDOS
Grato leer tu profundo poema, después de tu larga ausencia en el portal.
Un abrazo Javier.
Muchas gracias, María y Llaneza. La inepta Política no ha sido, ni es, ni será capaz de censurar, destruir los valores de la poesía basados en la paz, tolerancia, solidaridad y unidad del Pueblo.
Un cordial saludo y abrazo
La verdad mi estimado es que exhibes un amplio léxico en lo que te he leído. Eso denota que no solo escribes, sino que lees. Es lo que nos falta a muchos acá. Leer, cultivarse, aprender.
Gracias por compartir.
Muchas gracias, Justo.
Un cordial saludo y abrazo
Estoy por conseguir un libro que me han recomendado UNA HISTORIA DE ESPAÑA DE PEREZ-REVERTE.
Es encomiable ver cómo la gente ha mostrado verdadera solidaridad, coraje y valentía ante las dificultades causadas por los eventos del 29 de octubre de 2024, provocados por la terrible DANA que asoló València, en contraste con la evidente inacción de los políticos. «El pueblo solo salva al pueblo» es un veredicto trascendente que emana de esta circunstancia. Un claro ejemplo de esta lección cívica se puso de manifiesto en la respuesta de los jóvenes frente a los aciagos acontecimientos derivados de la DANA en València. La juventud, en contraste con la irracionalidad y la ineptitud de la acción política, demostró de manera constante valores intrínsecos de armonía, solidaridad, aceptación y cohesión. Así, la esencia filosófica de la frase mencionada pone de relieve la autonomía y la capacidad de autogestión de los grupos humanos. Ante la falta o insuficiencia de estructuras de apoyo externas o institucionales, estas comunidades encuentran en su propia solidaridad y determinación la fuerza para superar las crisis y reconstruir su realidad. Esto implica una reflexión sobre la acción colectiva y la primacía de la acción comunitaria como motor de resiliencia y progreso.
La gestión de las catástrofes, llevada a cabo por las élites políticas, ya sean de signo conservador o progresista, plantea una interrogante fundamental: ¿dónde y cómo se registrará la memoria de dichos acontecimientos? La respuesta a esta interrogante se encuentra velada por la falta de un esclarecimiento judicial en los casos al efecto. De este modo, la persistencia de esta opacidad no es meramente accidental; sugiere, en cambio, una dinámica en la que las élites políticas, independientemente de su filiación ideológica, ya sea de izquierda o de derecha, parecen converger en un interés común: el control de la narrativa histórica. En este sentido, el relato de los acontecimientos, la interpretación de los sucesos y la difusión de la memoria colectiva se erigen como instrumentos de poder. La omisión, manipulación y silenciamiento de determinados episodios históricos han sido estrategias empleadas para preservar la imagen de las élites y perpetuar su influencia. En este sentido, la historia se convierte en un campo de batalla donde la verdad se ve sometida a una situación de vulnerabilidad. Esta situación se manifiesta como una estrategia deliberada para mantener el «statu quo». Las élites políticas, conscientes del poder inherente a la narrativa histórica, buscan activamente moldearla a su conveniencia. Por lo que se considera necesario establecer como objetivo primordial el hecho de analizar cómo el control de la forma en que se presenta el pasado puede influir en la percepción del presente y, por ende, en las decisiones futuras. Así las cosas, la manipulación de la historia se erige como un mecanismo que posibilita la justificación de acciones, la legitimación del poder y el silenciamiento de cualquier disidencia que pueda poner en tela de juicio su autoridad. La premisa fundamental que subyace en la oposición de las élites políticas, tanto de izquierda como de derecha, a una narrativa histórica completa y veraz, radica en el temor a la pérdida de control. Una narrativa histórica precisa y objetiva podría destapar errores, abusos de poder y decisiones cuestionables que afectarían su legitimidad. Al distorsionar la narrativa histórica, las élites políticas buscan preservar sus propios intereses y perpetuarse en el poder, al prolongar un ciclo de opacidad y falta de rendición de cuentas. En última instancia, la historia se erige como un instrumento de poder, y la búsqueda de la verdad se convierte en su propósito primordial.
La concepción de la democracia como un sistema político instaurado por las élites políticas para que la ciudadanía se convierta en verdugo de sí misma es una perspectiva que merece un análisis pormenorizado. Desde esta perspectiva, se plantea que la democracia es el régimen político preferido por las élites gobernantes, ya que les permite delegar en el electorado la responsabilidad de las acciones que emanan de su gestión y, por ende, la responsabilidad de sus propios actos. En este sentido, la democracia se interpreta como una forma de sumisión de la ciudadanía a la autoridad de las élites políticas, que imponen su voluntad a través de procesos electorales y exigen su ratificación. Paralelamente, el debate contemporáneo sobre los desafíos actuales a menudo se articula en torno a la dicotomía ideológica entre izquierda y derecha políticas, planteando soluciones o complicando problemas desde esta polaridad. Sin embargo, esta perspectiva se basa en la premisa de que el Estado funciona principalmente como una entidad administrativa que se adapta a las exigencias del derecho mercantil global. Esta visión sugiere que las estructuras políticas y las decisiones que se adoptan en su seno están intrínsecamente vinculadas a las lógicas y necesidades del mercado y del capital transnacional, más que a una voluntad popular genuina o a un debate ideológico sustancial. La argumentación se basa en la coherencia de que, en este contexto, la democracia se convierte en un mecanismo que legitima y perpetúa el orden establecido por las élites, mientras canaliza la participación ciudadana de manera controlada y predecible, alineada con los intereses económicos predominantes.
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